La alcaldesa asegura que el pacto entre MC, PSOE, Sí Cartagena y dos exediles de Vox pone en riesgo proyectos millonarios y critica que “solo les une el reparto de sillones”.
La alcaldesa sale a la ofensiva en La 7 y denuncia que detrás del pacto entre MC, PSOE, Sí Cartagena y los exconcejales de Vox no hay ningún proyecto, solo reparto de sillones. Confía en que alguno de los 14 firmantes recapacite antes del 2 de junio.
Noelia Arroyo no se quedó callada. En una entrevista en La 7, la alcaldesa fue directa: la moción de censura que MC, PSOE y Sí Cartagena han registrado con el apoyo de dos exconcejales de Vox no es una alternativa de gobierno, es una «maniobra a la desesperada» de partidos que quieren llegar al poder antes de que lleguen las urnas. «Es un asalto al Ayuntamiento», dijo sin rodeos.
Uno de sus argumentos más contundentes fue el económico. Frente a las acusaciones de colapso financiero que lanza Giménez Gallo, Arroyo aseguró que en lo que va de 2026 el Ayuntamiento ha reducido la deuda en cuatro millones de euros y que el objetivo para este ejercicio era rebajarla en trece, sin tocar inversiones ni servicios. Y advirtió de lo que puede pasar si la moción prospera: Cartagena tiene en marcha proyectos por valor de cerca de 50 millones —con fondos municipales y europeos— que necesitan continuidad. Un cambio de gobierno ahora, dijo, podría significar retrasos, dinero perdido y un año en blanco para la ciudad.
«Los promotores no han explicado qué programa aplicarían ni qué proyectos pondrían en marcha. Solo tienen en común el reparto de sillones.»
Arroyo también apuntó a la incoherencia del acuerdo. Cuatro grupos con trayectorias enfrentadas durante años, y ahora juntos. El PSOE apoyando una moción con dos exconcejales de Vox. Sin programa común, sin hoja de ruta, sin explicar cómo se organizarían en los diez meses que quedan hasta las elecciones. «El único punto en común es el reparto de sillones», insistió.
La alcaldesa dijo recibir mensajes de apoyo de ciudadanos que ni siquiera votaron al PP, y habló de una «ola de indignación» entre vecinos que ven la operación como una traición incomprensible. También mencionó la preocupación de sectores económicos, empresariales y vecinales, y citó el Plan General, los fondos europeos, la Universidad Politécnica, la Armada y el Puerto como ámbitos que podrían verse afectados por la inestabilidad.
«Espero que alguno de los 14 reflexione y que impere el sentido común antes de la votación.»
Con la votación fijada para el 2 de junio, Arroyo confía en que alguno de los 14 firmantes reconsidere su posición. No cierra la puerta a que el acuerdo se rompa antes de llegar al pleno. Y dejó claro que, gane o pierda, seguirá trabajando por Cartagena: «Tanto si continúo como alcaldesa como si paso a la oposición, no voy a dejar de defender los intereses de este municipio».
Vídeo enlace entrevista en La 7: https://youtu.be/Dt8Y7z9hnzw?si=FoqjOk_9V2oDvVQJ
