El consejero de Medio Ambiente destaca en la apertura del Living Lab Mar Menor la implicación de universidades internacionales en la resolución de los retos ambientales presentes “en uno de los ecosistemas más monitorizados del mundo”
13.07.2026 Las circunstancias que rodean al Mar Menor anticipan en gran medida lo que va a ocurrir en un futuro cercano a las costas mediterráneas. Bajo esta premisa, la Comunidad Autónoma promueve junto a la Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT), la New York University (NYU) y la European University of Technology el ‘Mar Menor Living Lab’, que reúne a 28 estudiantes, científicos y expertos de la UPCT, la NYU, la Universidad Tecnológica de Chipre y la Universidad Tecnológica de Dublín.
“Se trata de una escuela de verano internacional en la que ya se trabaja de forma intensiva sobre los retos de sostenibilidad de la mayor laguna salada de Europa”, explicó el consejero de Medio Ambiente, Industria, Universidades, Investigación y Mar Menor, Juan María Vázquez, quien abrió el programa junto al rector de la UPCT, Mathieu Kessler, y el director del Instituto de Fomento (INFO), Joaquín Gómez.
La UPCT y las universidades de Estados Unidos, Irlanda y Chipre convierten a través de este programa el Mar Menor y Cartagena en un “laboratorio vivo”, apuntó Vázquez. El consejero detalló que los equipos de estudiantes de distintos centros, países e idiomas “abordarán aspectos como el diseño de sistemas costeros circulares, la monitorización de la contaminación difusa mediante satélites y sensores, o el análisis de la resiliencia costera frente a inundaciones”.
El consejero resaltó que “el Mar Menor uno de los ecosistemas más monitorizados del mundo, y cuenta con una red de conocimiento, investigación y seguimiento ambiental sin precedentes, fruto de la cooperación entre el Gobierno regional, las universidades públicas, los centros científicos y las entidades que trabajan por la protección de la laguna”. Con estos datos, los distintos equipos propondrán a la finalización del Living Lab una propuesta científica o un proyecto con potencial emprendedor para la transformación sostenible del litoral.
“Gran parte de lo que le ocurre al Mar Menor anticipa el futuro de otras costas mediterráneas, y estudiarla con rigor científico es una forma de adelantarse a ese futuro”, añadió el consejero. “El Mar Menor es un laboratorio natural de innovación, en el que el conocimiento universitario aporta tecnología, datos continuos y soluciones al servicio de la gestión ambiental”, afirmó Juan María Vázquez, quien afirmó que “proteger la laguna exige rigor, continuidad, cooperación y la mejor ciencia disponible”.
