El líder de MC defiende la moción de censura recién registrada y asegura tener los 14 votos cerrados. Denuncia que Cartagena está intervenida económicamente y que el PP lleva siete años hundiéndola mientras mira hacia otro lado.
En ese contexto, Giménez Gallo no entiende que se hable de mal momento. Para él, el mal momento lleva siete años ocurriendo. «La alcaldesa quiere ir de víctima, pero la realidad es que está hundiendo Cartagena», dijo. Y fue más allá: acusó a Arroyo de utilizar el dinero público para construir una imagen personal en Madrid mientras el municipio se ahoga. «Actúa como una embajadora de San Esteban enviada a Cartagena», sentenció.
«Contamos con 14 personas libres que han firmado ante notario. Sabemos que habrá juego sucio, pero apostamos por la democracia limpia.»
Sobre las críticas de que solo queda un año de legislatura, Giménez Gallo las rechaza de plano. Dice que una cuarta parte del mandato es «tiempo más que suficiente» para cambiar el rumbo si se gobierna con sentido común. Su plan pasa por reorientar la inversión hacia los barrios y pedanías —ese 70% de la población que vive, según él, «más allá del escudo» y que el PP ha ignorado—, racionalizar el gasto sin necesidad de gastar más, y recuperar servicios perdidos. Pone como ejemplo concreto la reapertura de las piscinas de Los Canales este verano y el impulso a las pistas de atletismo que la ciudad lleva años esperando.
En cuanto a los votos, se muestra tranquilo. Asegura tener los 14 firmantes comprometidos y avisa de que el PP intentará presionar o coaccionar a alguno de ellos. «Ya demostró en San Esteban ser capaz de cualquier cosa para desmontar partidos», advirtió. Pero confía en aguantar. La votación está fijada para el 2 de junio a las 12 del mediodía.
«No se trata de gastar más, sino de dejar de gastar pólvora en salvas.»
Giménez Gallo quiso dejar claro también que esta moción no tiene nada que ver con las peleas entre partidos nacionales. Los 14 concejales que la sostienen, dijo, solo quieren «poner el Ayuntamiento al servicio de los cartageneros». Y terminó con un mensaje directo al PP: «Respeto para Cartagena, y que cesen los insultos hacia los ciudadanos que defienden este cambio».
