La Comisión de Sanidad y Política Social de la Asamblea Regional de Murcia ha aprobado por unanimidad dos mociones del Partido Popular para ampliar la formación de especialistas en salud mental y establecer un protocolo unificado de búsqueda y atención ante situaciones de riesgo que afecten a personas mayores.
La primera iniciativa insta al Gobierno de Pedro Sánchez a flexibilizar los criterios para acreditar unidades docentes, con el objetivo de que los centros sanitarios que dispongan de recursos suficientes puedan formar a más profesionales sin comprometer la calidad de su preparación.
La diputada del PP María Luisa Ramón, promotora de la propuesta, ha defendido que es necesario facilitar la formación de especialistas ante la falta de profesionales en este ámbito. Según ha explicado, los centros necesitan autorización del Ministerio de Sanidad para formar residentes y deben cumplir una serie de condiciones que determinan tanto su capacidad docente como el número de plazas acreditadas.
Ramón ha señalado que los controles son necesarios para garantizar una preparación adecuada, pero considera que algunos requisitos pueden resultar demasiado rígidos y dificultar el aumento de las plazas. Entre ellos, ha destacado la exigencia de disponer del doble del número mínimo de especialistas establecido para una especialidad cuando se pretende ampliar su capacidad docente inicial.
A su juicio, esta condición puede convertirse en un obstáculo precisamente en aquellas áreas donde escasean los profesionales. También ha pedido revisar los criterios relacionados con el volumen de consultas, urgencias e ingresos hospitalarios, así como la actividad investigadora que deben acreditar las unidades docentes.
La diputada ha aprovechado su intervención para destacar los avances que, según ha indicado, se han producido en la Región de Murcia. La Estrategia de Mejora de Salud Mental 2023-2026 alcanza, de acuerdo con los datos aportados por Ramón, un 84,5 % de cumplimiento, mientras que la plantilla de especialistas ha aumentado de 550 a 644 profesionales durante su desarrollo.
El PP reclama que el Ministerio revise los requisitos para que los centros con capacidad suficiente puedan ampliar la formación de especialistas, manteniendo las garantías de calidad.
Un protocolo coordinado para buscar a personas mayores
La segunda moción aprobada por unanimidad plantea crear un protocolo unificado para mejorar la respuesta ante desapariciones y situaciones de riesgo que afecten a personas mayores, especialmente cuando concurran circunstancias como desorientación, deterioro cognitivo, maltrato o aislamiento.
La diputada popular Sonia Ruiz, defensora de la iniciativa, ha explicado que el objetivo es ofrecer orientaciones claras a las familias y facilitar la coordinación entre los profesionales y los servicios implicados. La propuesta también busca detectar posibles carencias en los procedimientos actuales sin duplicar recursos ni generar nuevas estructuras administrativas innecesarias.
Ruiz ha destacado la importancia de la prevención y de la detección temprana para identificar situaciones de vulnerabilidad antes de que se agraven. En este sentido, ha pedido prestar especial atención a las personas con deterioro cognitivo que viven solas y a los familiares que asumen una importante carga de cuidados.
La iniciativa pretende que el protocolo concrete las actuaciones que deben seguirse, determine las responsabilidades de cada servicio y establezca mecanismos de seguimiento y evaluación. La diputada ha subrayado que no se trata de cuestionar todo el trabajo que ya se realiza, sino de aprovechar los procedimientos existentes y las aportaciones de los profesionales y las asociaciones para mejorar la respuesta.
«No podemos garantizar que nunca se produzca una desaparición, pero sí podemos trabajar para que la respuesta sea clara, coordinada y adecuada a las circunstancias de cada persona», ha afirmado Ruiz.
Las dos mociones han recibido el respaldo unánime de la comisión. Sus propuestas abordan, por un lado, la capacidad de formación de nuevos especialistas en salud mental y, por otro, la coordinación de la atención y la búsqueda de personas mayores en situación de vulnerabilidad.
