libro. Tras recibir una notable formación en literatura griega y latina, se propuso editar textos griegos en su lengua original en una época en la que una muy reducida minoría manejaba la lengua helénica. Estos textos solo se encontraban en forma de manuscritos, dispersos por bibliotecas privadas de Europa, cuyas traducciones adolecían frecuentemente de errores.
Manuzio acabó realizando ediciones de gran calidad de clásicos griegos como Homero, Platón, Aristóteles, Aristófanes o Eurípides. También editaría a autores latinos, como Ovidio o Lucrecio, y a aquellos que ya escribían en la lengua vernácula, como Dante o Petrarca. Sumamente escrupuloso en su trabajo, contó con la colaboración de los principales humanistas italianos como traductores, correctores y consultores editoriales.
Asimismo, es considerado el inventor de la tipografía denominada cursiva y del libro de bolsillo. También inició el uso del punto y coma y la acentuación en la lengua vulgar.
Su marca tipográfica está entre las más famosas en la historia de la imprenta. A partir de la invención de esta técnica de reproducción, se impuso entre los editores la costumbre de utilizar una marca, una figura que transmitiera algún tipo de mensaje y que sirviera de emblema. El editor italiano adoptó como marca un áncora y un delfín, símbolos que aparecían ya en monedas romanas de la época imperial. Esta marca aparece por primera vez en la obra que ahora expone la Biblioteca Regional.
