El Hospital General Universitario Reina Sofía de Murcia ha incorporado a su actividad diaria un sistema de señalización en las puertas de las habitaciones para proteger la intimidad de los pacientes ingresados. Se trata de colgadores que informan de forma visual, inmediata y homogénea sobre determinadas situaciones asistenciales que requieren un control temporal de los accesos. La medida comienza así a incorporarse en los hospitales públicos del Servicio Murciano de Salud (SMS).
El director general de Atención Hospitalaria, Jorge Guillermo Alonso, ha afirmado que “detrás de la sencillez de la propuesta está la necesidad de compatibilizar la atención clínica de calidad con la seguridad del paciente, el respeto a su intimidad y la optimización de los flujos de trabajo de los profesionales. Es lo que la asistencia sanitaria moderna nos exige”.
Entre los modelos desarrollados destaca la señal de “Acceso restringido”. Está diseñada para alertar de los momentos en los que la entrada a una habitación o dependencia debe limitarse debido a actividades asistenciales, exploraciones, procedimientos clínicos o intervenciones que requieren privacidad, concentración profesional y condiciones adecuadas de trabajo.
Antes de la implantación de este sistema eran frecuentes las situaciones en las que familiares, acompañantes u otros usuarios accedían a las habitaciones o espacios asistenciales mientras se realizaban procedimientos clínicos, cuidados de enfermería o actividades diagnósticas. Según explica Alonso, la iniciativa partió de una profesional Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería que advirtió de que estas interrupciones podían generar pérdida de intimidad e interferencias en los procedimientos. La gerencia recogió la idea y la puso en marcha.
“Además, las interrupciones podían incrementar el riesgo de errores derivados de las distracciones, dificultades para mantener las medidas de seguridad y situaciones de incomodidad para pacientes y profesionales”, ha añadido el director general.
La ausencia de una señalización visual uniforme obligaba hasta ahora a los profesionales a dar explicaciones repetidas o a interrumpir su actividad para gestionar accesos indebidos. Por ello, el sistema de colgadores utiliza una iconografía que facilita la comprensión incluso cuando existen barreras idiomáticas o dificultades de lectura.
El proyecto forma parte de las iniciativas de humanización, seguridad clínica y buenas prácticas promovidas por el Hospital Reina Sofía y el Área de Salud VII Murcia Este.
