La Guardia Civil de la Región de Murcia ha desarrollado en Jumilla la operación ‘Lebrel’, una investigación que ha destapado un caso de maltrato y abandono animal en el que se ha rescatado a un galgo español que se encontraba en unas condiciones higiénico-sanitarias ínfimas, absolutamente incompatibles con su bienestar. El propietario de los animales ha resultado investigado como presunto autor de un delito contra los animales.
Especialistas del Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) iniciaron las actuaciones hace unas semanas, cuando, en el marco de un servicio propio de la especialidad, detectaron un inmueble en una parcela del municipio jumillano que servía de albergue a varios canes y que presentaba unas condiciones deplorables. Durante la inspección, la Patrulla de Protección de la Naturaleza verificó una acumulación masiva de deyecciones, restos de materiales cortantes y deteriorados, humedad en los paramentos verticales y una total ausencia de ventilación, lecho higiénico, agua potable o alimento, indicios de un confinamiento severo y prolongado.
En la exploración física preliminar, los agentes hallaron dos canes con un estado de caquexia severa y una delgadez notable, derivado de una prolongada omisión de cuidados básicos. El veterinario oficial ratificó en su informe pericial que la permanencia de los animales en ese emplazamiento suponía un compromiso vital inmediato y un riesgo para su integridad física a corto plazo.
Al ser identificado, el propietario de la parcela alegó que los animales estaban enfermos y que seguían un tratamiento recetado por un veterinario de Jumilla. Sin embargo, las pesquisas de los agentes entre las clínicas veterinarias del municipio no confirmaron ni la relación con ese cliente ni la prescripción de tratamiento alguno para esos animales.
Ante el riesgo que corrían los canes, el SEPRONA solicitó a la autoridad judicial un mandamiento para recuperarlos. Cuando los guardias civiles llevaron a cabo la intervención, sin embargo, solo hallaron a uno de los animales en mal estado, ya que el propietario, presuntamente, había hecho desaparecer al que peor estado físico presentaba. En una búsqueda posterior por los alrededores, los agentes localizaron restos óseos de un cráneo de la misma raza, que la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Murcia dató en torno a un año atrás.
El animal rescatado fue entregado a una protectora de Jumilla, donde se recupera favorablemente a la espera de que la autoridad judicial determine su destino definitivo, una vez atendido por veterinarios. Tras reunir todos los indicios necesarios, la Guardia Civil ha instruido diligencias al propietario como presunto autor de un delito de maltrato y abandono de animales domésticos.
Estas actuaciones se enmarcan en la campaña #YoSiPuedoContarlo, puesta en marcha en julio de 2017 para concienciar a la ciudadanía sobre la protección y el bienestar animal y fomentar la denuncia de conductas contrarias a estos derechos. La Guardia Civil recuerda que tener un animal es una gran responsabilidad y que el maltrato animal está penado en el Código Penal vigente. Cualquier caso de maltrato o abandono puede denunciarse en el teléfono 062, en el correo seprona@guardiacivil.org o a través de sus perfiles en redes sociales.
