`Desde la leyenda´: La Diosa Sirena

La Diosa Sirena

En la trimilenaria ciudad de Cartagena encontramos habitualmente historias relacionadas con seres sobrenaturales y cuasi monstruosos que a lo largo de los siglos han conseguido alejar al ser humano de los peligros propios de la naturaleza. Ésta es una de esas historias que los antiguos marineros y pescadores de la primigenia Mastia, Qart-Hadast más adelante y Cartagonova más tarde, transmitían de generación en generación.

FIGURA01. DIOSA ATARGATIS. FUENTE: PONTIA TEHRON

Se decía que la ciudad se encontraba protegida por varios dioses, los cuales tenían su templo en cada uno de los cerros que cercaban a la misma, como son Héfesto, Asclepios, Cronos, Aletes y Atargatis, la diosa sirena. Asimismo, ésta era la encargada de proteger los mares, de que nadie que ella no considerara apto entrase en las inmediaciones de la ciudad por su puerto.

FIGURA03. PLANO CARTAGONOVA. FUENTE: AYUNTAMIENTO CARTAGENA

Con ello se empezó a generar una tradición por la que quienes no hubieran nacido en la ciudad de Aníbal no podían entrar en el Mar de Mandarache y, por consiguiente, estaban destinados a sucumbir bajo el agua. Con cantos de sirena eran atraídos a la costa y cuando estaban a pocas millas una gran serpiente marina, una hydra, se abalanzaba sobre la embarcación para destruirla y provocar el naufragio. De esta manera es sabido que cuando las grandes naves comerciales llegaban al Portus Magnus (Portman) en época del imperio romano, contrataban a pescadores nacidos en Cartagonova para que les guiasen por la travesía hasta el puerto comercial. Esta tradición la hemos mantenido hasta el mismo siglo XIX y bien entrado el siglo XX. Como muestra de la persistencia de esta creencia a lo largo de los siglos tenemos un ejemplo en el cementerio de nuestra señora de Los Remedios apreciamos gárgolas con cabezas de hydras en el Panteón de Juan Crespo y Manuel Picó. Esta especie de maldición/protección que realizaba Atargatis sobre la zona también la apreciamos en el mismo templo dedicado a esta divinidad en el Cerro del Molinete y, de otro lado, son decenas de barcos hundidos los que tenemos documentados en el entorno de la Bahía de Cartagena desde el siglo III aC hasta época contemporánea.

FIGURA04. PANTEÓN CRESPO/PICÓ. FUENTE: ARCHIVO FOTOGRÁFICO SANTI GARCIA

¿Acaso esta leyenda era cierta? Como buena leyenda posee una base histórica muy real y es que, efectivamente, si no habías nacido en Cartagena (y por lo tanto lo más seguro es que dedicaras a la pesca y conocieras los secretos de la Bahía al menos) muy difícilmente serías consciente de los peligros que encierra su costa, como la gran Laja que existía en el entorno del hoy Muelle de la Curra, donde se ubica el Faro Verde. Sin este conocimiento la nave destrozaría su quilla en el momento en el que pasara por encima de esta formación rocosa, la cual, además, fue la causa de la construcción por el ingeniero Félix Martínez cuyo proyecto fue fechado el 28 de mayo de 1893.

FIGURA06. PLANO INGENIERO POSSI 1670

Otra leyenda relacionada con las divinidades marinas era la de arrojar en cubierta la mercancía más preciada que se llevaba en la bodega del barco. Los antiguos arrojaban garum y desde época medieval era aceite el producto que se le ofrecía a los dioses. Esta tradición habla que en los días de lluvia o de mar embravecida se debe arrojar ese producto en cubierta, pidiendo a Atargatis/Hadas del Agua/Virgen del Carmen su protección, y lo cierto es que – siguiendo a Juan Ruiz, antropólogo de la UCAM – funciona. No por la intercesión de esas divinidades sino porque se nivela y se redistribuyen los pesos en el barco, provocando que no se hunda y el movimiento sea el mínimo posible.

Escrito por Santi García, Rutas Misteriosas.

Autor del libro Cartagena Sobrenatural

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