La Guardia Civil intercepta en la A-33 a un conductor que circulaba a 223 km/h

El vehículo fue detectado de madrugada a la altura de Jumilla, en un tramo limitado a 120 km/h. El conductor, de nacionalidad francesa, está investigado por un presunto delito contra la seguridad vial.

La Guardia Civil ha investigado a un conductor que circulaba a 223 kilómetros por hora por la autovía A-33, en el término municipal de Jumilla, donde la velocidad máxima permitida está fijada en 120 km/h.

Los hechos ocurrieron de madrugada durante un dispositivo de vigilancia de velocidad establecido por el Destacamento de Tráfico de Cieza, perteneciente al Sector de Tráfico de Murcia.

Durante el control, los agentes detectaron un turismo que circulaba a 223 km/h, superando en 103 kilómetros por hora el límite establecido para ese tramo de la autovía del Altiplano.

La patrulla de la Guardia Civil interceptó el vehículo e identificó a su conductor, de nacionalidad francesa y que se encontraba de tránsito por España. Posteriormente, se le instruyeron diligencias como presunto autor de un delito contra la seguridad vial por exceso de velocidad.

 

Se enfrenta a penas de prisión y retirada del carné

El artículo 379.1 del Código Penal contempla para este tipo de delitos penas de prisión de tres a seis meses, multa de seis a doce meses o trabajos en beneficio de la comunidad de 31 a 90 días.

Además, el responsable puede ser privado del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores durante un periodo de entre uno y cuatro años.

La Guardia Civil recuerda la importancia de respetar los límites de velocidad y mantener una conducción responsable para evitar situaciones que pongan en peligro al resto de usuarios de las carreteras.

Bajo el lema «La carretera no es un circuito de carreras», el instituto armado insiste en que lo más importante es regresar al destino con seguridad.

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