Quienes somos de Cartagena vivimos de una forma muy especial los próximos días en los que se recuerdan los hechos que marcaron la Historia de nuestra Ciudad: la segunda guerra púnica (218 aC – 201 aC)y el protagonismo que tuvo la antigua Qrt-Hdst en esa batalla como centro de neurálgico de abastecimiento a las tropas de Aníbal y lugar estratégico del Mediterráneo, desde el cual controlar el comercio marítimo.
De todos son conocidos Ánibal, Escipión, legiones, tropas, rituales y tradiciones. A lo largo de cada uno de los días de fiestas trasladaremos tradiciones y anédoctas relacionadas con este eje cronológico y parte de la historia de Cartagena.

Trirremes
Antes de todo hemos de comentar un hecho que a la historiografía tradicional la tare de cabeza; y es el Cassus Belli de la propia guerra, es decir, el motivo o los motivos que hacen saltar por los aires las relaciones, ya tensas, entre Roma y Cartago.
Tradicionalmente se ha dicho que fue la ruptura del Tratado del Ebro la causa inmediata, cosa que es cierta desde el papel, desde las fuentes, pero no por ello está del todo claro. Por dos motivos básicos: el tratado hablaba que Roma trazaba una línea fronteriza por el río Ebro que las tropas de Aníbal no podían pasar. El mismo Aníbal, en su sano juicio, no hubiera sobrepasado esta línea a conciencia dejando prácticamente indefensa su centro de operaciones en lo que hoy es la actual Cartagena. Por otro fue la toma de Sagunto la gota que hizo colmar el vaso de la paciencia de Roma. Si pensamos un poco Sagunto no está por encima del río Ebro, sino por debajo; con lo que su conquista no rompía supuestamente el tratado.

Fig02. Ubicación de Sagunto respecto al río Ebro
De la misma manera si consultamos las fuentes (todas ellas romanas) vemos que, a pesar de que Sagunto era aliado de Roma, ésta tampoco tuvo mucha prisa en enviarles ayuda hasta que son conquistados, como si estuvieran esperando su destrucción para declarar la guerra a Cartago.

Recreación de Escipión al mando. Autor: Angel García Pino
Muchos interrogantes y un solo misterio: las fuentes no hablan del rio Ebro, sino del río Iber (“el río de Iberia”, de la tierras de los íberos), por lo que podríamos estar hablando de varios ríos: el Segura, el Júcar o el propio Ebro. Éste último lo descartamos por lo que hemos comentado de la toma de Sagunto. La clave de este enigma es discernir cuál sería de los otros dos y por proximidad geográfica podríamos pensar en el Júcar (Valencia), el más próximo a Sagunto. De todos modos nunca olvidemos las verdaderas causas de la guerra: el control por tierra y mar del continente europeo y la expansión de Roma que chocó frontalmente con un pueblo guerrero no invitado: los cartaginieses.
Santiago García
Rutas Misteriosas y autor de Cartagena Legendaria

