Más de 80 estudiantes de la Región de Murcia han participado en el desafío CanSat en Alcantarilla, celebrado en la Base Aérea, en el marco de la quinta edición de esta iniciativa impulsada por la Agencia Espacial Europea (ESA).
La Fundación Séneca, dependiente de la Consejería de Medio Ambiente, Universidades, Investigación y Mar Menor, ha sido la encargada de organizar la fase regional del desafío CanSat en Alcantarilla, cuyo objetivo es fomentar el aprendizaje de las disciplinas STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas) a través de proyectos vinculados al espacio.
Este evento reúne a jóvenes de entre 14 y 19 años, que ponen a prueba su creatividad, habilidades técnicas y capacidad de trabajo en equipo mediante el diseño y construcción de pequeños satélites del tamaño de una lata de refresco.
El consejero Juan María Vázquez, que asistió al evento junto al jefe de la Base Aérea de Alcantarilla, el coronel José Ignacio Sánchez-Heredero, destacó que esta iniciativa “contribuye a despertar vocaciones científicas y tecnológicas en los más jóvenes, brindándoles una oportunidad única de aprendizaje práctico”.

Además, subrayó que el desafío CanSat en Alcantarilla permite desarrollar competencias clave como el pensamiento crítico, la metodología científica y el trabajo colaborativo.
El programa forma parte de ESERO (European Space Education Resource Office), una iniciativa educativa de la Agencia Espacial Europea bajo el lema ‘Del espacio al aula’, coordinada en España por el Parque de las Ciencias de Granada y desarrollada en colaboración con instituciones educativas.
En la Región de Murcia, la Fundación Séneca actúa como nodo regional de este proyecto, acercando la ciencia y la tecnología a los estudiantes mediante experiencias prácticas y desafíos educativos.
El desafío CanSat en Alcantarilla reta al alumnado a diseñar y construir un minisatélite que integra sistemas reales como sensores, comunicaciones o alimentación, además de un paracaídas diseñado por los propios estudiantes para garantizar un aterrizaje seguro.
Finalmente, los dispositivos son lanzados desde la Base Aérea de Alcantarilla, gracias a la colaboración del Ejército del Aire y del Espacio, que facilita sus instalaciones para el desarrollo de esta iniciativa educativa.
