Tres profesionales de la agricultura, la ganadería y el ámbito técnico alertan en Pozo Estrecho de las dificultades para atraer a jóvenes, mejorar la comercialización y mantener la competitividad del sector primario
El relevo generacional, el exceso de burocracia, la necesidad de mejorar la comercialización y la falta de reconocimiento social fueron algunos de los asuntos abordados durante una jornada celebrada en Pozo Estrecho para analizar la situación y las perspectivas de futuro del sector primario del Campo de Cartagena.
El encuentro, titulado ‘El Campo de Cartagena toma la palabra. Un mismo campo, una misma realidad, un futuro compartido’, se celebró en el centro cívico de la localidad dentro de las jornadas ‘Impulsa Cartagena’, organizadas por MC Cartagena en colaboración con el Partido Independiente de Torre Pacheco (PITP).
La sesión contó con la participación de Genci Armero, agricultora y empresaria; Maite Mendoza, ganadera y empresaria; y Laura Quesada, técnica del sector. Las tres compartieron sus experiencias y analizaron los principales retos de unas actividades que constituyen uno de los pilares económicos de la comarca.
Competitividad y reconocimiento de los productos locales
Uno de los asuntos destacados fue la necesidad de seguir modernizando las explotaciones y mejorar la diferenciación de los productos del Campo de Cartagena frente a los de otros territorios y mercados.
Genci Armero defendió la importancia de evolucionar para mantener la competitividad y dar mayor valor a las producciones locales. «Tenemos que evolucionar para poder luchar con los agricultores de otras zonas, con un producto único al que hay que darle valor», señaló. También reclamó condiciones de competencia más equilibradas: «Necesitamos ir a la guerra con las mismas armas».
Durante el encuentro se puso sobre la mesa la conveniencia de reforzar la identificación y promoción de los productos de la comarca, de manera que su procedencia se convierta en un elemento diferenciador y una garantía de calidad.
El relevo generacional, uno de los grandes desafíos
La incorporación de jóvenes a la agricultura y la ganadería fue otra de las preocupaciones compartidas por las participantes. Consideran que el sector necesita mejorar su imagen pública y transmitir a las nuevas generaciones la importancia del trabajo que realizan agricultores y ganaderos.
Maite Mendoza incidió en la necesidad de acercar la realidad del campo a los más jóvenes y recuperar el reconocimiento social de estas profesiones. «No estamos ayudando nada si no les hacemos entender que la comida no viene del supermercado, sino del trabajo», afirmó.
Por su parte, Laura Quesada advirtió de la falta de relevo generacional y de la necesidad de impulsar una formación especializada que permita contar con trabajadores cualificados. También defendió el consumo de proximidad y una mayor visibilidad de las producciones locales: «Tenemos que hacernos ver y fomentar el consumo local. Tenemos la carne aquí al lado».
Las intervenciones apuntaron a la agricultura y la ganadería como actividades con capacidad para generar empleo y oportunidades empresariales, siempre que se facilite la incorporación de nuevos profesionales.
Críticas al exceso de burocracia
Las dificultades administrativas y la sucesión de cambios normativos también centraron parte del debate. Las profesionales señalaron que las exigencias burocráticas consumen tiempo y recursos y pueden dificultar tanto el funcionamiento de las explotaciones como la puesta en marcha de nuevas iniciativas.
En este sentido, Genci Armero cuestionó la distancia entre algunas decisiones administrativas y las necesidades reales de quienes trabajan en el campo. «La gente que hace la burocracia no sale del despacho», manifestó.
También se abordó la protección del patrimonio rural, las vías pecuarias y las veredas, así como la necesidad de acercar el conocimiento del sector primario a los centros educativos.
MC defiende el papel económico del sector primario
La jornada fue presentada y moderada por el portavoz de MC Cartagena, Jesús Giménez Gallo, y el representante del PITP, Antonio León.
Giménez Gallo defendió que la agricultura y la ganadería son fundamentales para la economía y la identidad de la comarca y reclamó que su futuro tenga mayor peso en las decisiones de las administraciones. «Si renunciamos al alimento, a la logística… ¿dónde estamos? Si matamos el sector primario, estamos matando el Campo de Cartagena», afirmó.
MC y el PITP defendieron la necesidad de reducir las trabas administrativas, mejorar la formación, facilitar el relevo generacional y reforzar la promoción de los productos agrícolas y ganaderos de la comarca.
El encuentro concluyó con una reivindicación del papel del sector primario como actividad estratégica para el empleo, la economía y el futuro de los municipios del Campo de Cartagena.
