La Sección de Neurorradiología Intervencionista del hospital Virgen de la Arrixaca ha realizado con éxito dos intervenciones para tratar la fístula del seno cavernoso mediante punción directa a través de la órbita del ojo. Se trata de una técnica poco frecuente, tanto a nivel nacional como internacional, reservada para pacientes en quienes no es posible utilizar las vías de acceso convencionales.
Arrixaca fístula seno cavernoso: en qué consiste la patología
La fístula dural del seno cavernoso es una comunicación anómala entre arterias y venas situadas en la base del cráneo, que puede provocar dolor ocular, alteraciones visuales e incluso pérdida de visión. Es una patología poco frecuente, con entre 4 y 8 casos nuevos al año, más habitual en mujeres de mediana edad. Su tratamiento habitual consiste en acceder al seno cavernoso a través del sistema venoso mediante cateterismo, aunque determinadas circunstancias anatómicas o la presencia de trombosis pueden impedir esta vía y obligar a recurrir a abordajes alternativos.
Esta sección del Servicio de Radiodiagnóstico de la Arrixaca es de referencia regional para esta patología y una de las pocas del país que ofrece las tres vías posibles de acceso: venosa, arterial y transorbitaria, a través de los ojos.
Dos intervenciones sin complicaciones
En los dos casos tratados, los especialistas accedieron directamente al seno cavernoso a través de la órbita para realizar la embolización de la lesión. Ambos procedimientos se desarrollaron sin complicaciones y con una evolución clínica favorable desde el primer momento.
Una mejora desarrollada por el propio equipo
La segunda intervención incorporó además una modificación técnica desarrollada por el propio equipo de Neurorradiología Intervencionista de la Arrixaca. Esta innovación permite mantener un guiado tridimensional continuo durante toda la trayectoria de la punción mediante fusión de imagen en el arco biplano, lo que facilita el seguimiento preciso de la aguja en relación con estructuras anatómicas críticas como el nervio óptico o la arteria carótida interna.
Esta mejora aporta mayor precisión y seguridad al procedimiento, además de contribuir a reducir el tiempo de intervención, la exposición a radiación y la utilización de contraste. El abordaje, realizado ya en dos ocasiones en la Región de Murcia, ofrece una nueva opción para los casos más complejos de esta anomalía anatómica, sin que los pacientes tengan que desplazarse a otras comunidades autónomas.
