Investigan a un ganadero de Calasparra por el robo de medio centenar de ovejas y cabras en Murcia

robo de ganado en Murcia

La Guardia Civil ha investigado a un ganadero de Calasparra como presunto autor de varios robos de ganado cometidos en explotaciones agrícolas y ganaderas de las comarcas del Noroeste y Río Mula. La operación, desarrollada en el marco del plan contra las sustracciones en explotaciones agrícolas y ganaderas, ha permitido esclarecer hasta el momento tres casos registrados en Cehegín, Caravaca de la Cruz y Mula, en los que se estima que fueron sustraídas alrededor de 50 ovejas y cabras.

La investigación comenzó hace unos meses, después de que los especialistas del Equipo ROCA de la Guardia Civil detectaran un aumento de los robos de ganado en estas comarcas. Los hechos habían generado preocupación entre los profesionales del sector, por lo que los agentes iniciaron las pesquisas para identificar a los responsables y determinar el destino de los animales sustraídos.

Las averiguaciones condujeron hasta un vecino de Calasparra que regentaba una explotación ganadera y que, presuntamente, estaría relacionado con la desaparición de numerosas cabezas de ganado ovino y caprino en granjas de municipios próximos.

A partir de estos indicios, efectivos del Equipo ROCA y del Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) realizaron una inspección en las instalaciones del sospechoso, situadas en el término municipal de Calasparra. Durante el registro localizaron alrededor de medio centenar de ovejas y cabras cuya procedencia no estaba clara.

Entre los elementos encontrados figuraban orejas de animales con sus crotales identificativos, decenas de crotales adicionales y varios dispositivos electrónicos de identificación conocidos como bolos ruminales. Estos elementos permiten identificar a cada animal y garantizar la trazabilidad del ganado, por lo que su presencia resultó relevante para la investigación.

Eliminaban los identificadores para ocultar el origen del ganado

Los agentes también localizaron herramientas y utensilios relacionados con el sacrificio y el despiece de animales. Según las conclusiones de la investigación, el sospechoso presuntamente sacrificaba parte del ganado en las propias instalaciones de la explotación y utilizaba los restos de los animales para alimentar a otros, como los perros de la granja.

La Guardia Civil sostiene que el investigado seguía un procedimiento organizado para cometer las sustracciones y dificultar que los animales pudieran relacionarse con sus explotaciones de origen. Los robos se realizaban durante la noche, aprovechando la ausencia de propietarios y testigos, y se seleccionaban granjas situadas relativamente cerca de sus instalaciones, pero fuera del municipio de Calasparra.

Para acceder a las explotaciones, presuntamente empleaba la fuerza y trasladaba después las ovejas y cabras hasta su propia finca. Allí permanecían durante un tiempo antes de darles salida, con la intención de evitar sospechas.

Una vez en las instalaciones, el investigado habría eliminado los elementos que permitían identificar la procedencia del ganado, como los crotales y los bolos ruminales. Posteriormente, algunos animales se ofrecían a establecimientos de restauración o a ganaderos de la zona sin la documentación sanitaria y de trazabilidad correspondiente. En otros casos, según la investigación, eran sacrificados en la propia explotación y su carne se vendía directamente a particulares.

Durante la inspección, los agentes también detectaron numerosas irregularidades sanitarias y administrativas en el funcionamiento de la granja. Entre ellas figuraban deficiencias en el libro de registro de la explotación y la ausencia de licencia municipal de actividad. Estas infracciones han sido comunicadas a las autoridades competentes para que adopten las medidas correspondientes.

Una vez reunidos los indicios, la Guardia Civil ha instruido diligencias contra el ganadero como presunto autor de un delito continuado de robo con fuerza.

La operación permanece abierta y los investigadores no descartan que puedan aparecer nuevos afectados, esclarecerse más sustracciones o identificarse a otras personas relacionadas con los hechos. Por el momento, los casos acreditados corresponden a tres explotaciones ganaderas de Cehegín, Caravaca de la Cruz y Mula.

Últimas noticias