La Comunidad aplicará datos de los satélites europeos Sentinel-1 para reforzar la seguridad de estas infraestructuras hidráulicas con vigilancia milimétrica
El Gobierno regional impulsa un proyecto pionero para reforzar la seguridad de las balsas de riego mediante el uso de tecnología de radar por satélite, que permitirá detectar de forma anticipada posibles movimientos y deformaciones milimétricas en el terreno y en las estructuras.
La iniciativa empleará técnicas de interferometría radar (InSAR) y datos obtenidos por los satélites europeos Sentinel-1, dentro del programa Copernicus, para complementar los sistemas tradicionales de inspección y auscultación y avanzar hacia un modelo de vigilancia más preventivo, basado en el análisis continuo de datos.
La tecnología InSAR permite analizar imágenes radar captadas por satélite en distintos momentos para identificar variaciones milimétricas en la superficie del terreno y en las estructuras. Esta capacidad permitirá disponer de una herramienta adicional para detectar posibles señales de deformación y facilitar la planificación de actuaciones de mantenimiento y conservación.
El objetivo es avanzar hacia un sistema que permita identificar posibles patrones de comportamiento y señales de alerta con antelación, mejorando la capacidad de seguimiento, mantenimiento y prevención.
Primera fase en 15 balsas de Águilas y Totana
Los trabajos comenzarán de forma prioritaria en un conjunto representativo de 15 balsas situadas en los municipios de Águilas y Totana, donde se aplicará esta metodología para evaluar su capacidad de seguimiento y detección de posibles movimientos.
Asimismo, se desarrollará un análisis específico de especial interés técnico en la balsa de Sangonera, que permitirá estudiar y modelizar la capacidad de los datos obtenidos por satélite para identificar señales previas asociadas a posibles procesos de inestabilidad estructural.
El consejero de Agua, Agricultura, Ganadería y Pesca, Joaquín Buendía, destacó que “con este proyecto ponemos los ojos del espacio al servicio de la seguridad de nuestras infraestructuras hidráulicas y, lo más importante, de la protección de las personas”.
“La tecnología nos permite detectar movimientos milimétricos que pueden ser invisibles al ojo humano y disponer de información que nos ayude a anticiparnos a posibles anomalías antes de que se conviertan en una incidencia”, señaló Buendía.
El consejero subrayó que “no se trata de sustituir la ingeniería tradicional, sino de potenciarla con nuevas herramientas tecnológicas que nos permiten tener una visión más amplia, precisa y continua del estado de nuestras balsas”.
“En la Región de Murcia somos un referente mundial en la gestión y el aprovechamiento eficiente del agua y queremos serlo también en la seguridad de las infraestructuras que hacen posible su almacenamiento. La innovación y la digitalización son ya herramientas que utilizamos para avanzar hacia una Administración más moderna, predictiva y basada en datos”, añadió.
Foto: Imagen del control de la balsa de riego de Sangonera
