Un estudio liderado por la UMU descubre un mecanismo clave para aumentar la producción de células madre de la sangre

Uno de los principales retos actuales es conseguir que estas células se multipliquen fuera del organismo sin perder sus propiedades terapéuticas

El grupo de investigación ‘Inmunidad, Inflamación y Cáncer’ de la Universidad de Murcia (UMU), en colaboración con el Instituto Murciano de Investigación Biosanitaria Pascual Parrilla (IMIB) y el CIBERER, ha descubierto una función hasta ahora desconocida de las proteínas ninjurinas, NINJ1 y NINJ2, durante el desarrollo del sistema sanguíneo.

El trabajo, publicado en la revista Nature Communications, demuestra que estas moléculas desempeñan un papel esencial en la expansión de las células madre y progenitoras hematopoyéticas, responsables de generar todas las células de la sangre a lo largo de la vida.

Hasta ahora, las ninjurinas eran conocidas principalmente por su implicación en la muerte celular asociada a procesos inflamatorios. Sin embargo, este estudio revela que también intervienen en un proceso completamente distinto: favorecer la multiplicación de las células madre sanguíneas.

Para llegar a esta conclusión, el equipo utilizó modelos de pez cebra y células madre humanas procedentes de sangre de cordón umbilical. Los experimentos mostraron que la ausencia de estas proteínas reduce de forma significativa el número de células madre hematopoyéticas, así como de glóbulos rojos y neutrófilos, dos tipos celulares esenciales para el correcto funcionamiento del organismo y del sistema inmunitario.

Una vía prometedora en la medicina regenerativa

Las células madre hematopoyéticas poseen la capacidad de regenerar todo el sistema sanguíneo y constituyen la base de tratamientos frente a leucemias, linfomas, inmunodeficiencias y otras enfermedades hematológicas. Uno de los principales desafíos actuales consiste en conseguir que estas células puedan multiplicarse en el laboratorio sin perder las propiedades que las hacen útiles para el trasplante.

La identificación de las ninjurinas como reguladoras de este proceso abre una nueva línea de investigación orientada a optimizar la producción de estas células fuera del organismo. No obstante, los autores subrayan que se trata de un estudio preclínico y que serán necesarias nuevas investigaciones para determinar si este mecanismo puede trasladarse de forma segura y eficaz a aplicaciones clínicas.

Una molécula que destruye y crea a la vez

Antes de este hallazgo, especialmente NINJ1 se asociaba casi exclusivamente a la muerte celular inflamatoria, un mecanismo mediante el cual las células dañadas liberan señales de alarma para activar la respuesta del sistema inmunitario.

«Con este historial, ha sido una sorpresa descubrir que estas mismas proteínas también actúan como arquitectas que impulsan la expansión de las células madre de la sangre», explica Juan M. Lozano-Gil, primer autor del estudio.

Para demostrar que ambas funciones son independientes, el equipo investigador generó variantes genéticas de estas proteínas en las que eliminaron únicamente la región responsable de provocar la rotura de la membrana celular. A pesar de ello, las células madre continuaron multiplicándose con normalidad, lo que confirma que las ninjurinas pueden desempeñar ambas funciones de manera independiente.

«Además, la ausencia de ninjurinas debilita la respuesta inmunitaria y aumenta la susceptibilidad frente a infecciones bacterianas», añade Victoriano Mulero Méndez, catedrático de Biología Celular de la UMU y director de la investigación.

Pez cebra, un aliado en la investigación

El estudio se ha desarrollado utilizando el pez cebra, un modelo experimental ampliamente empleado en biomedicina gracias a la transparencia de sus embriones y a su rápido desarrollo, características que permiten observar en tiempo real cómo se forman las células sanguíneas.

Este organismo comparte aproximadamente el 70 % de sus genes con los seres humanos y el 84 % de los genes relacionados con enfermedades humanas, lo que lo convierte en una herramienta de gran valor para investigar procesos inflamatorios, cáncer y enfermedades raras.

Los resultados obtenidos en este modelo fueron posteriormente validados en células madre procedentes de sangre de cordón umbilical humano, una fuente utilizada tanto en investigación como en determinados procedimientos de trasplante.

La investigación ha contado con el apoyo del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, el Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), cofinanciado por la Unión Europea, y la Fundación Séneca de la Región de Murcia.

Más información:

Referencia bibliográfica: Lozano-Gil, J.M., Pedoto, A., Rodríguez-Ruiz, L. et al. Ninjurins regulate hematopoietic stem cell amplification through canonical WNT signaling independent of plasma membrane rupture. Nat Commun (2026).

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