La Policía Nacional ha desmantelado un punto de venta de droga que operaba en el interior de un pub-cafetería del Barrio del Progreso, en Murcia, y ha detenido al presunto responsable de la actividad ilícita como autor de un delito de tráfico de drogas.
La investigación comenzó después de que los agentes detectaran un incremento de pequeños delitos en la zona y recibieran numerosas quejas vecinales por las molestias generadas en las inmediaciones del establecimiento, donde existía un continuo trasiego de personas relacionadas con el consumo de sustancias estupefacientes.
Las pesquisas policiales permitieron comprobar que los clientes accedían al local y solicitaban una bebida utilizando una serie de códigos previamente establecidos, en función de la cantidad de droga que deseaban adquirir. Tras entregar el dinero en la barra, el investigado se dirigía al almacén del establecimiento y regresaba instantes después para entregar la sustancia estupefaciente, que en muchos casos era consumida en el propio local.
Durante la inspección realizada por el Grupo de Estupefacientes de la Jefatura Superior de Policía de Murcia, los agentes descubrieron que la droga se ocultaba en el interior de los palos de escobas y fregonas almacenados en el establecimiento, un método utilizado para dificultar su localización.
En la operación fueron intervenidas 171 papelinas de cocaína, preparadas y envasadas de forma individual para facilitar su venta, además de más de 5.000 euros en efectivo, que los investigadores consideran procedentes de la actividad de menudeo desarrollada en el local.
Como resultado de la actuación, el único investigado fue detenido y puesto a disposición de la autoridad judicial como presunto autor de un delito contra la salud pública por tráfico de drogas.
La investigación se inició por las quejas vecinales
La Policía Nacional ha explicado que el operativo se puso en marcha tras constatar un aumento de la delincuencia de menor entidad en la zona y las reiteradas denuncias de vecinos por la actividad que se desarrollaba en el establecimiento.
La intervención permitió poner fin a un punto de venta de droga que, según la investigación, utilizaba la apariencia de un negocio de hostelería para distribuir sustancias estupefacientes entre los consumidores.
