López Miras inaugura el 65º Festival Internacional del Cante de las Minas con un pregón dedicado a la memoria minera de La Unión

El presidente de la Región de Murcia, Fernando López Miras, pronunció el pregón de la 65ª edición del Festival Internacional del Cante de las Minas en un acto celebrado en la recién reinaugurada Catedral del Cante de La Unión. La intervención estuvo acompañada musicalmente por la guitarrista lorquina Mercedes Luján y el cantaor cartagenero Antonio Ayala «El Rampa», cuyas actuaciones se fueron alternando con las palabras del jefe del Ejecutivo autonómico.Un festival nacido de la memoria de un pueblo

Miras abrió su discurso con una letra minera para evocar el sacrificio de quienes bajaban cada día a la mina sin certeza de regreso. A partir de ahí, subrayó que el Cante de las Minas trasciende lo puramente flamenco: para él, el festival constituye un homenaje permanente a los mineros que entregaron su esfuerzo —y en muchos casos su vida— por esta tierra, y demuestra cómo una comunidad puede convertir el sufrimiento en arte.

El presidente destacó que, aunque la actividad minera fue decayendo con el tiempo, la identidad, la forma de sentir y de cantar que aquella época dejó en La Unión se ha mantenido intacta pese al paso de las décadas. Por ello, afirmó que el festival sigue emocionando incluso a quienes visitan la localidad por primera vez, ya que en La Unión el flamenco no se escucha: se vive.

Homenaje a los pioneros del festival

Una parte central del pregón se dedicó a reconocer a las figuras que hicieron posible el nacimiento y desarrollo del certamen. Miras recordó el papel de Antonio Grau Mora, «Rojo El Alpargatero», y de los cafés cantantes que dirigió en La Unión y Cartagena, auténticos puntos de encuentro donde convivían artistas, aficionados y mineros, y donde el flamenco se transformaba de forma constante.

También tuvo palabras para los impulsores del primer Cante de las Minas en 1961: el entonces alcalde Esteban Bernal, y Asensio Sáez, artífice del impulso artístico e intelectual del proyecto. A ellos se sumaron nombres como Antonio Piñana, Eleuterio Andreu, Niño Alfonso y Pencho Cros, cuya contribución resultó decisiva para el prestigio del festival.

El compromiso institucional con el legado minero

López Miras repasó también los hitos institucionales que han protegido este patrimonio, entre ellos la declaración de los Cantes Mineros como Bien de Interés Cultural —impulsada por la Comunidad— y el posterior reconocimiento del flamenco como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco.

Entre las actuaciones más recientes, mencionó la rehabilitación del Antiguo Mercado Público de La Unión, a la que atribuyó un valor simbólico más allá de lo arquitectónico, y la incorporación del certamen a la marca Festivales Región de Murcia, que consolida su estatus como uno de los grandes eventos culturales de la Comunidad.

Un festival de La Unión, de Murcia y de todos los aficionados al flamenco

El presidente cerró su intervención destacando que el festival nunca ha perdido su raíz, y que esa fidelidad al origen explica que siga emocionando 65 años después. Según sus palabras, cada vez que suena el cante sobre este escenario no solo se escucha una manifestación artística, sino la voz de quienes precedieron a esta tierra: la voz de la Sierra Minera, de La Unión y de toda la Región de Murcia, un patrimonio que hoy pertenece a todos los aficionados del flamenco.

Árticulo escrito por Marta García Selva.

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