Si nos detenemos una mañana cualquiera en algún local típico de la ciudad portuaria, alejado del circuito turístico habitual, y preguntamos a la primera persona que veamos sobre los misterios de Cartagena nos hablará sin lugar a dudas de los túneles que conectan por el subsuelo a la consabida bimilenaria. Son muchísimos los testimonios que hablan de una ciudad y pasadizos por debajo del nivel de suelo de la ciudad actual.
Aunque si hablamos de Cartagena y tenemos en cuenta que el nivel freático de la misma se encuentra en algunos puntos a poco más de 30 cms – lo he constatado en cada una de las excavaciones arqueológicas que he llevado a cabo – ¿cómo es posible que, aún, en la mentalidad colectiva de los ciudadanos encontremos una idea como esta?
La respuesta nos la vuelve a dar la propia Historia de Cartagena, y, en este caso, vuelve a demostrar que, en efecto, la leyenda es cierta. Desde tiempos muy remotos se sabe que en el Arx Asdrubalis (Palacio de Asdrúbal) existía lo que se conoce como Castellum Aquae, en donde había saltos de agua desde lo más alto de la ladera hasta el nivel del suelo. Estos saltos de agua se canalizaban a través de pasadizos y arquetas subterráneas, lugares de sobra conocidos por todos los habitantes de la zona durante siglos y milenios.
En efecto, el mismo hecho de que por debajo de la misma ciudad de Cartagena haya hasta 20 fases constructivas por debajo de la ciudad actual, y la leyenda que nace desde finales del XIX y se desarrolla por todo el siglo XX hablando sobre pasadizos secretos que conectan la ciudad por el subterráneo es tan cierta como el hecho de que los cartageneros y cartageneras de principios de siglo veían las estructuras de las calles de las “antiguas cartagenas” y creían que en verdad había calles y túneles por debajo de la ciudad actual. Ejemplo claro de esto son las subidas y bajadas de las estructuras próximas a las colinas de la ciudad (Cerro de la Concepción, Molinete, Monte Sacro, Despeñaperros y San José) conectadas por tramos de muralla a lo largo de dos mil años y que en su interior es muy posible que hubiera zonas de tránsito para conectar las diferentes murallas entre sí.
Uno de los focos que despierta una mayor curiosidad es el Castillo de los Moros, ya que se encuentra sobre un antiguo arrabal musulmán del siglo XVI. En el mismo arrabal se construyó una zona de residencia y otra zona de enterramiento, sobre la que a finales del siglo XVII se construye la fortificación. En este caso sí que podemos decir que el castillo posee túneles y pasadizos que conectaban con la ciudad por el oeste y diversas salidas hacia el este (zona de la carretera de La Unión y actual Hospital de Santa Lucía. Como decimos, la leyenda se hace realidad.
Foto:Cuevas en el Cerro de los Moros 1954
Santi García
Rutas Misteriosas y autor del libro Cartagena Legendaria
