UPCT Makers ya trabaja en un submarino autónomo tras desarrollar un catamarán para monitorizar el Mar Menor

Submarino autónomo UPCT Makers

La asociación de estudiantes UPCT Makers ya prepara su próximo gran reto tecnológico: el desarrollo de un submarino autónomo, después de culminar con éxito la construcción de un catamarán diseñado para apoyar labores de monitorización ambiental en el Mar Menor.

El proyecto ha sido desarrollado durante la primera edición del Programa de Retos de la Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT) y ya ha superado con éxito sus primeras pruebas en la laguna salada, donde servirá como equipo auxiliar en trabajos de seguimiento científico.

Un paso más hacia la drónica submarina

El catamarán da continuidad al trabajo que UPCT Makers inició hace más de un año junto a profesores de la Escuela de Ingeniería Naval dentro del programa ThinkInAzul, centrado en el desarrollo de tecnología aplicada al medio marino.

El presidente de la asociación y estudiante de Ingeniería Electrónica, Eduardo Baeza López, explica que la embarcación servirá como plataforma de pruebas para el futuro submarino autónomo que el equipo pretende construir.

«Será nuestra superficie de pruebas intermedia», señala Baeza, quien destaca que el grupo comenzó hace aproximadamente un año y medio a trabajar en proyectos de drónica submarina.

Tecnología al servicio del Mar Menor

Uno de los principales objetivos del catamarán es facilitar las tareas de monitorización ambiental del Mar Menor. Para ello incorpora una cámara que permite observar el trabajo de los perfiladores desarrollados por la Universidad Politécnica de Cartagena, evitando que determinadas operaciones deban realizarse mediante inmersiones de buzos.

Según explica el presidente de UPCT Makers, esta tecnología puede tener importantes aplicaciones para la recuperación y el estudio de la laguna.

El Programa de Retos impulsa nuevos proyectos

Baeza recuerda que, cuando la UPCT puso en marcha el Programa de Retos, la asociación ya tenía la intención de desarrollar un proyecto propio y decidió aprovechar la iniciativa.

En apenas tres meses lograron diseñar, construir y poner a punto el catamarán.

El estudiante considera que este programa supone un importante apoyo para las asociaciones universitarias, ya que no solo aporta financiación y visibilidad, sino que también favorece el trabajo en equipo y el desarrollo de iniciativas tecnológicas impulsadas por los propios estudiantes.

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