Viajar con niños puede ser un reto, pero conocer sus derechos es útil para afrontar algunas situaciones imprevistas. Los polacos eligen cada vez más el avión como medio de transporte para sus vacaciones familiares y las compañías aéreas tratan de satisfacer sus expectativas. Muchas aerolíneas ofrecen facilidades a los viajeros con niños, como embarque prioritario, asientos especiales o equipaje extra para los más pequeños. Esto hace que viajar con niños sea cada vez más cómodo y seguro.
Sin embargo, viajar con niños también puede conllevar algunos imprevistos, sobre todo cuando los vuelos se retrasan, se cancelan o surgen otras incidencias, como el overbooking. En tales situaciones, los padres suelen preguntarse si sus hijos tienen derecho a una indemnización equivalente a la de los pasajeros adultos.
Derechos de los pasajeros aéreos
Los niños, al igual que los adultos, pueden obtener dinero debido a la perturbación de un vuelo. La legislación aeronáutica protege a todos los pasajeros, independientemente de su edad.
Los niños, incluidos los bebés, sufren las consecuencias de las alteraciones de los viajes y, al igual que sus padres, deben recibir la misma indemnización por parte de la compañía aérea.
Es especialmente importante recordar que los niños también tienen derecho a indemnización en la temporada alta de vacaciones, cuando aumenta el número de retrasos y cancelaciones de vuelos.
En la Unión Europea, las indemnizaciones de los vuelos se rigen por el Reglamento (CE) nº 261/2004 del Parlamento Europeo y del Consejo. La compensación se concede si un vuelo se retrasa al menos tres horas o se cancela con menos de 14 días de antelación a la fecha de salida prevista. El importe de la indemnización puede oscilar entre 250 y 600 euros, dependiendo de la distancia del trayecto del vuelo.
Los niños tienen derecho a la indemnización por un vuelo
De acuerdo con la legislación, cualquier niño con un billete y una reserva de avión válida es tratado como un pasajero en pleno derecho. Esto significa que, en caso de retraso, cancelación del vuelo o denegación de embarque por exceso de reservas, los niños tienen los mismos derechos a indemnización que los adultos.
Durante años, las compañías aéreas han considerado que los niños menores de dos años debían de estar exentos de recibir indemnizaciones por un vuelo retrasado o cancelado, con el argumento de que no requerían un asiento separado en el avión.
La situación ha cambiado gracias a varios casos judiciales sin precedentes, en los que se ha demostrado que el derecho a indemnización es válido siempre que los padres hayan pagado a la compañía aérea una tasa adicional por su hijo.
En 2016 Thomas Cook pagó la indemnización que le correspondía a los cuidadores de un menor de dos años por un vuelo retrasado. Esta decisión marcó un antes y un después ya que, desde entonces, si un vuelo se ve interrumpido, las familias que viajan con bebés (siempre y cuando hayan abonado la tarifa infantil) pueden reclamar una indemnización en su nombre.
Es importante que los padres estén al tanto de sus derechos y sepan cómo reclamar una indemnización.
Las reclamaciones pueden hacerse directamente a la compañía aérea o recurriendo a una empresa especializada en indemnizaciones aéreas, como AirCashBack.
Sin embargo, es importante tener en cuenta que la compensación no será posible si el retraso o la cancelación se producen por circunstancias extraordinarias, como condiciones meteorológicas adversas, huelgas del personal del aeropuerto u otras situaciones fuera del control de la aerolínea. En tales casos, las aerolíneas están obligadas a proporcionar a los pasajeros la atención adecuada, como comidas, refrescos, alojamiento y conexiones de vuelos alternativos.
