Salud recomienda extremar las precauciones para evitar intoxicaciones alimentarias en verano

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Es importante adquirir los productos de alimentación en establecimientos de confianza que garanticen la procedencia del producto

Las altas temperaturas y las salidas y excursiones pueden multiplicar el riesgo de intoxicaciones

El verano es la época de mayor riesgo en relación con las enfermedades de transmisión alimentaria debido a las altas temperaturas. Por ello, desde la Consejería de Salud recomienda extremar las precauciones a la hora de adquirir, transportar, almacenar y preparar los alimentos en el hogar.

Así, la Dirección General de Salud Pública recomienda que los alimentos se adquieran siempre en los cauces comerciales ordinarios, establecimientos fijos o conocidos, ya que están sujetos a un control sanitario periódico que supone una garantía. Además, se debe comprobar que los alimentos han superado la correspondiente inspección sanitaria y proceden de industrias autorizadas, lo que vendrá avalado en la etiqueta.

En este sentido, el director general de Salud Pública, José Jesús Guillén, recordó que “con la salud no se juega, y debemos huir de cualquier oferta que nos resulte sospechosa o incapaz de garantizar la procedencia del producto”.

Imprescindible leer el etiquetado

Desde Salud Pública se recuerda la importancia de leer atentamente el etiquetado para conocer datos tan importantes como las fechas de consumo preferente, de caducidad, el modo adecuado de conservación y los ingredientes, información que permitirá consumir el producto con tranquilidad, sobre todo si se es alérgico a alguno de los compuestos.

Los alimentos perecederos, especialmente si son congelados o refrigerados, requieren un tratamiento especial. Deben dejarse para el final de la compra o utilizar bolsas térmicas o neveras en caso de tardar más de lo normal en almacenarlos correctamente. Una vez en la nevera, los alimentos crudos y los cocinados deben guardarse por separado para evitar la contaminación cruzada y es imprescindible que sean envasados en tarteras o aluminio alimentario antes de almacenarlos.

Cocinar con poca antelación

Los alimentos cocinados también pueden provocar problemas para la salud si no siguen una serie de recomendaciones. Por ello, Salud recuerda la importancia de no cocinar con demasiada antelación y consumir la comida ya hecha entre tres y cinco días después de haberla cocinado. Mientras tanto, se debe guardar en la nevera.

Además, no es recomendable dejar a temperatura ambiente los alimentos congelados para descongelarlos, sino hacerlo en la nevera con antelación suficiente o en el microondas en el programa especial de descongelación. Una vez hecho esto, no se deben volver a congelar.

Uno de los alimentos que entraña mayor riesgo de intoxicaciones es la mayonesa y las salsas que contienen huevo. Siempre se recomienda adquirirlas ya hechas y envasadas.

Fuera de casa, Salud recomienda prestar atención a la limpieza de los locales y los aseos, ya que suele ser sinónimo de una adecuada higiene general y calidad del establecimiento. En este sentido, se puede comprobar si las tapas expuestas están refrigeradas y protegidas, así como la limpieza de cubiertos, mobiliario y mostradores.

Por último, si hay sospecha de una intoxicación alimentaria, desde Salud Pública se pide que se comunique inmediatamente a la autoridad sanitaria correspondiente, tratar de recordar y anotar los menús y alimentos consumidos y la fecha y lugar donde se adquirieron y, por supuesto, acudir al centro sanitario más cercano.