Himilce busca en Tanit respuestas sobre el futuro de Qart-Hadast

Himilce busca en Tanit respuestas sobre el futuro de Qart-Hadast

La princesa, apenada por la marcha de Aníbal hacia Sagunto, acudió al templo de la diosa durante uno de los actos más simbólicos de Carthagineses y Romanos

Al anochecer del martes, las puertas del Templo de Tanit volvieron a abrirse al pueblo de Qart-Hadast para representar uno de los actos más cargados de magia y misterio de las Fiestas de Carthagineses y Romanos: el Oráculo de Tanit.

La historia sitúa a Himilce, esposa de Aníbal, ante la incertidumbre por la marcha de su marido hacia Sagunto. Apenada por su partida, la princesa se dirige al templo para consultar a la diosa sobre su matrimonio y sobre el futuro de la ciudad.

La consulta a los dioses se convierte así en el eje de una representación que recrea la dimensión religiosa y espiritual de la antigua Qart-Hadast. Ante Tanit, Himilce busca respuestas sobre aquello que está por venir, tanto para ella como para la ciudad que los cartagineses habían convertido en uno de los principales enclaves de su poder en la península Ibérica.

La noche de las ofrendas

El Oráculo se desarrolla durante la noche del día de las ofrendas, cuando la luna ilumina la escena y el templo abre simbólicamente sus puertas a los habitantes de Qart-Hadast.

La representación recrea ese ambiente de misterio alrededor de la figura de Tanit, una de las principales divinidades del mundo púnico, a la que Himilce acude para conocer su destino.

El oráculo predice el futuro de la princesa y de la ciudad, introduciendo de esta manera uno de los capítulos fundamentales del relato que las fiestas de Cartagena representan cada año.

La escena permite al público acercarse a la dimensión religiosa de la sociedad cartaginesa y completar, desde una perspectiva diferente, la historia que durante estos días se desarrolla en las calles y escenarios de Cartagena.

Distinciones para los equipos de remo

La celebración del Oráculo de Tanit estuvo precedida además por la entrega de las máximas distinciones del Consejo Carthaginés.

El equipo masculino de remo recibió la Orden de Hannón el Navegante, coincidiendo con el 35.º aniversario del equipo, mientras que el equipo femenino fue distinguido con la Gran Dama de Carthago.

Los reconocimientos ponen en valor la trayectoria de ambos equipos y su vinculación con las Fiestas de Carthagineses y Romanos, en una jornada que unió la tradición festera, la historia y uno de los actos más singulares de la programación.

Un nuevo capítulo de las fiestas

El Oráculo de Tanit vuelve a ocupar así su lugar dentro del relato histórico que acompaña a las fiestas cartageneras. Himilce busca en la divinidad respuestas ante la ausencia de Aníbal, mientras Qart-Hadast continúa avanzando hacia los acontecimientos que marcarán el enfrentamiento entre cartagineses y romanos.

La recreación del episodio permite mantener vivo, año tras año, uno de los pasajes vinculados a la presencia cartaginesa en Cartagena y a la historia de sus principales protagonistas.

Últimas noticias