Sanidad cifra en 101 las muertes atribuibles a las altas temperaturas durante mayo y activa su plan de prevención frente a las olas de calor hasta septiembre.
El Ministerio de Sanidad ha alertado del creciente impacto de las altas temperaturas sobre la salud tras confirmar que mayo de 2026 ha registrado la mayor mortalidad asociada al calor para este mes desde que existen registros comparables, en 2015.
Según las estimaciones del Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria (MoMo), durante el pasado mes de mayo se produjeron 101 defunciones atribuibles a las altas temperaturas, una cifra que multiplica por 3,6 la media registrada en los meses de mayo de la última década.
Los datos han sido dados a conocer coincidiendo con la puesta en marcha del Plan Nacional de Actuaciones Preventivas de los Efectos del Exceso de Temperaturas sobre la Salud 2026, que permanecerá activo de forma general hasta el próximo 30 de septiembre.
Sanidad destaca que el calor extremo continúa siendo un importante problema de salud pública. Entre 2015 y 2025, el sistema MoMo estima un total de 27.564 fallecimientos atribuibles a las altas temperaturas en España. El año más grave fue 2022, con 4.789 muertes, seguido de 2025, con 3.832.
El Ministerio señala además que el riesgo de mortalidad aumenta entre un 9,1% y un 10,7% por cada grado que la temperatura supera el umbral considerado de riesgo para la salud.
Como novedad de la campaña de este año, Sanidad ha actualizado los umbrales de temperatura utilizados para activar las alertas, tras revisar las series históricas de mortalidad y calor registradas entre 2012 y 2023. Para ello se han excluido los años 2020 y 2021 al considerar que la pandemia de COVID-19 alteró de forma significativa los datos de mortalidad.
El sistema de vigilancia se estructura actualmente en 182 zonas de meteosalud repartidas por todo el territorio nacional, permitiendo adaptar las alertas a las características climáticas y demográficas de cada área.
Las alertas se clasifican en cuatro niveles: verde (sin riesgo), amarillo (riesgo bajo), naranja (riesgo medio) y rojo (alto riesgo), en función de la persistencia de temperaturas elevadas durante varios días consecutivos.
Sanidad recuerda que las personas mayores de 75 años, los menores de cuatro años, las mujeres embarazadas y quienes padecen enfermedades crónicas son los colectivos más vulnerables frente al calor extremo.
Entre las recomendaciones básicas figuran beber agua con frecuencia, evitar el consumo de alcohol y bebidas azucaradas, permanecer en espacios frescos durante las horas de mayor calor y reducir la actividad física intensa en los momentos centrales del día.
