`DE LOS SENTIDOS`, la opinión de Diego de Haro

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DE LOS SENTIDOS

 

 

 

Del sentido del humor. La semana pasada, seria sábado y temprano (7:15 de la mañana) estaba  la calle llena de jóvenes borrachos por el alcohol que se bebieron y que compraron en el super la tarde pasada.Ví a nuestros jóvenes estupendamente vestidos, cargando con una fea bolsa de plástico llena de botellas que no parece el complemento adecuado para un vestido tan bonito, y me dije, algo no me cuadra, ni la estética se respeta ya a esa edad.

 

Sin rastro de mascarillas, y las distancias son las mínimas que permite un lugar publico y las leyes de la física. Amagos de hostias entre varios, abrazos entre otros… Cada día es todo más normal, y ya casi ni me preocupa. ¿Tendrá esto algo que ver con la Nueva Normalidad? eso tendría gracia, tanto tiempo sin saber que era…

 

 

Del sentido del ridículo. Alguien me ha dicho que a una alemana le han ocupado su piso. Cuando ha regresado de su país para pasar unos días con nosotros y disfrutar del mar y de su propiedad se ha encontrado en la calle. Me imagino la cara de ridículo que tendría la señora mientras  ponía la denuncia sabiendo que suelen pasar meses, a veces años para que un juez se la devuelva.

 

Los ocupas descubrieron que pasaba largas temporada y aprovecharon la ocasión, esa y la que les da una ley laxa con el que  se apropia de una vivienda para su uso y sin pagarla. Mas que “ocupa” deberíamos hacer un uso mas correcto del idioma y llamar ladrón al que roba la propiedad de otro, y dejar de blanquear con otra palabra lo que es un robo.

 

En la tele hablan de los ocupas pero no hablan de la solución, hablan de ellos como el que habla de un fenómeno meteorológico.

En un país donde no se respeta la propiedad privada es un país acabado, porque siempre faltará el aliciente de esforzarse para conseguir unos bienes que de otra forma se obtienen con facilidad, y sin esfuerzo no hay progreso.

 

En el artículo 33 de la Constitución Española, se reconoce el derecho a la propiedad privada, pero este punto no se respeta. Ahora se blanquea el delito de la ocupación sin reconocerla. Se ha convertido un delito en un movimiento político, solidario y de reparto de miseria creando un clima social proclive a la ocupación.

 

Respeto a la propiedad privada y libertad están unidas y ambas son condiciones indispensables para la prosperidad.

 

Del sentido común. No me queda mas remedio que pensar en lo que puede hacer la sociedad  civil ante la problemática que esta crisis sanitaria nos dejará cuando se torne en económica y posteriormente social. Y el sentido común me dice que nos conviene defendernos si queremos una sociedad donde se respeten las leyes, la propiedad privada y las costumbres de una ciudad trimilenaria.

 

Actuar con la Ley y la Policía  se convierte en uno de los últimos recursos para superar con éxito los retos que nos presenta el futuro. Nuestras calles son para la convivencia, nuestra cultura merece el respeto que le damos a otras, y nuestras playas no son para los desembarcos, que últimamente padecemos y se parecen a las de Normandía en 1944 pero sin resistencia alguna.

 

 

Entiendo que nuestras leyes a veces fallan, pero creo que no debemos quejarnos… Tenemos la mejores leyes que podemos soportar.

 

 

 

Diego de Haro