Me gusta hablar con la gente, ya saben, será cosa de la edad.

 

Y me gustaría comentarles las conversaciones que últimamente he tenido con distintos viajeros en nuestra tierra  algunos residentes, otros de visita, noruegos, suecos, ingleses y algún francés despistado que alcancé por la calle.

 

Les pregunté que era lo que mas les gustaba de nuestra zona,  obteniendo una respuesta variada aunque previsible: El Mar Menor, el Puerto de Cartagena, la Calle Mayor, el Teatro romano, la comida, el buceo…

 

Después les pregunté por lo que consideraban mas importante y en este caso la respuesta fue casi unánime. Todos menos uno que contestó “lo guapas que eran las mujeres”  respondieron que lo mas importante era la seguridad de la zona. Algunos dijeron textualmente que lo mas importante y lo que mas valoraban para estar entre nosotros era la Guardia Civil, otros la Policía Nacional y no pocos la Policía Local de Cartagena.

 

He de decir que no me sorprendió. El trabajo que realizan nuestros policías resulta imprescindible para obtener una buena experiencia turística. El turismo es solo la experiencia de uso de una zona que puedes contarle a  un tercero con una sonrisa, si no hay sonrisa no hay turismo. De esa sonrisa es responsable en buena parte, nuestros policías.  

 

Entiendo por tanto, que tenerlos cerca es una suerte, uno de los mejores argumentos turísticos que tenemos junto a la Calle Mayor, El Teatro Romano la comida, el puerto o el buceo. Son la mejor garantía de calidad del servicio que prestamos entre todos al turismo y a la imagen de Cartagena.

 

Confiemos en que siempre dispongan de los medios necesarios para realizar su labor con eficacia, porque de ella dependen los resultados de nuestros negocios, el respeto a la propiedad privada y el cumplimiento de la Ley. Ya saben, sin Ley no hay democracia. Son los que están en la calle por nosotros, los que en estos tiempos de perplejidad y humillación nos sirven de referencia, dándonos algo a lo que agarrarnos. 

 

Espero que cuando por la calle nos crucemos con alguno, les devolvamos  la sonrisa, están ahí por ti.  Como decía mas arriba, “de lo bueno lo mejor”                                            

 

Escrito por Diego de Haro.