La más austera y severa de las procesiones de Semana Santa en Cartagena, con el recogimiento, oscuridad y silencio como caracteristica principal, entre otros detalles.
Primero la lectura en el interior de la iglesia y antes de la apertura de las puertas de la misma de un riguroso reglamento de obligado cumplimiento para todos los hermanos que participan en ella.
Para esta procesión el paso lo marca tan solo un tambor con sordina al comienzo de la misma.















