LA NAVIDAD Y LAS LUCES, la opinión de Diego de haro

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Tener luces siempre se ha considerado sinónimo de inteligencia, vivacidad y  sentido común, en esas decisiones que uno va tomando a lo largo de la vida, y aprovechando estas fechas, me gustaría  pedirles una una reflexión al respecto.

 

Nuestros regentes, siempre motivados, han pensado, y en este asunto todos los ayuntamientos son iguales, que era importante disponer de muchas luces en esta  Navidad y gastar así el dinero que después nos suele faltar para otros menesteres, en mi opinión mas urgentes, como ayudar a la gente que ya no tiene ni para comer o pagar la luz en este frío invierno.

 

Mucho esfuerzo, dinero y ánimo se ha invertido en luces navideñas, para compensar, o intentarlo, a la gran cantidad de escaparates que poco a poco van apagando sus luces en las calles y plazas de nuestra ciudad. Iluminaban la calle, y a veces distraían al paseante. Donde los niños emocionados apoyaban las manos y en ocasiones las narices, iluminando con su sonrisa toda la tienda. El escaparate donde una joven pareja cogida de la mano comentaba sobre las necesidades que tendría su futuro hogar, donde criarían a sus hijos bajo la luz de la Estrella de Navidad. La ilusión iluminaba toda la calle. Esas son las verdaderas luces de Navidad.

 

Cientos de comercios ya han desaparecido de nuestras calles y plazas, dejando tras de si una oscuridad dificil de describir, como una niebla, pero que tiene que ver con la miseria, y la desesperación de tantos comerciantes y hosteleros que se dejaron en ellos mucho mas que su futuro y el de su familia. Créanme, de esta no “saldremos mas fuertes” ni tampoco mejores.

 

En este año de pandemia que padecemos y conociendo las miles de personas que han muerto y siguen muriendo por esta causa, hemos de ser especialmente cuidadosos con el dinero publico, gasto que algunos, los que mas fuerte han sido golpeados por esta pandemia, incluso pueden considerar una ofensa, y destinarlo donde mas necesario se considere, pero atendiendo previamente a los requerimientos que nos hace esta delicada situación.

 

Se que las luces de Navidad atraen a la gente y hacen mas bonito el paseo por las calles, pero convendrán conmigo en que esa medida no resulta compatible con las campañas institucionales para quedarse en casa, y cerrar o limitar la actividad de la hostelería y el comercio. Quizá en la moderación este la solución a este problema, que desde las saturnales romanas vienen ocupando nuestros comentarios en estas fechas, unos a favor y otros en contra.

 

Es el momento de demostrar si tenemos luces, o solo las colgamos por las calles.

 

Diego de Haro.