La cinematografía ecuatoriana contemporánea será protagonista de La Mar de Cine, la sección del festival La Mar de Músicas dedicada al séptimo arte, organizada por el Ayuntamiento de Cartagena junto al Festival Internacional de Cine de Cartagena (FICC). Del 8 al 15 de julio, el patio del Antiguo CIM acogerá a las 22:00 horas una proyección diaria de cine ecuatoriano, país invitado de la 31ª edición del festival internacional. La entrada será libre hasta completar aforo.
El director del festival, Eugenio González, ha destacado la evolución de la cinematografía ecuatoriana desde sus orígenes en 1924 hasta la actualidad. Según ha explicado, el cine de Ecuador ha pasado de ser poco conocido fuera de sus fronteras a construir una identidad propia, con películas que dialogan con la memoria, la realidad social, la identidad y el territorio, incorporando además nuevas generaciones de cineastas que han ampliado géneros como el cine fantástico o las historias íntimas.
La programación arranca el 8 de julio con Ratas, ratones, rateros, de Sebastián Cordero (1999), considerada una de las obras fundamentales del cine ecuatoriano contemporáneo por su realismo y fuerza narrativa. El 9 de julio llega Feriado, de Diego Araújo (2014), ambientada en la crisis bancaria ecuatoriana de 1999 y centrada en un retrato generacional sobre el descubrimiento y la identidad. El 10 de julio se proyectará Chuzalongo, de Diego Ortuño (2024), una propuesta de cine fantástico inspirada en la mitología y las leyendas populares andinas.
El 11 de julio se podrá ver Los wánabis, de Santiago Paladines (2023), basada en un caso real de estafa durante la crisis económica ecuatoriana de comienzos de los 2000, narrada con humor negro. El 12 de julio llega Hiedra, de Ana Cristina Barragán (2025), una obra íntima sobre vínculos y complejidad emocional, y el 13 de julio se proyectará Los ahogados, de Juan Sebastián Jácome (2025), un drama sobre clase social y verdad familiar.
La programación se cierra con dos títulos de 2025. El 14 de julio, Viejos Malditos, de Xavier Chávez, combina humor negro y ternura en una historia sobre la vejez y las segundas oportunidades. Y el 15 de julio, Nosotros, mi papá y el perro, de Pablo Arturo Suárez, cierra el ciclo con una historia íntima sobre la convivencia familiar y la memoria.
La programación completa de La Mar de Músicas está disponible en www.lamardemusicas.cartagena.es, donde también puede adquirirse la entrada para los conciertos del festival.
