La Guardia Civil de la Región de Murcia, enmarcado en el ‘Plan contra el robo de cobre’, ha desarrollado la operación ‘Pontonis’, una investigación que se ha saldado con la desarticulación de un grupo criminal asentado en Calasparra y formado por nueve personas a las que se atribuye la presunta autoría de delitos de robo con fuerza, hurto, daños, contra el medio ambiente y de pertenencia a organización criminal.
Se les relaciona con la sustracción de cerca de ocho toneladas de cobre en fincas e instalaciones públicas y privadas de la comarca del Noroeste y de varios municipios limítrofes, en la provincia de Albacete.
La investigación se inició a finales del pasado año, cuando guardias civiles de los equipos ROCA (contra robos en el campo) detectaron el robo continuado de cable de cobre en varios puntos aislados de la comarca del Noroeste murciano.
En colaboración con las policías locales de Calasparra y Bullas
En colaboración con las policías locales de Calasparra y Bullas, la Guardia Civil identificó a varios individuos, con un abultado historial delictivo, sobre los que se centraron las labores de vigilancia.
Dos de los ahora detenidos fueron sorprendidos in fraganti cuando se encontraban quemando cable de cobre en una nave abandonada ubicada en Calasparra.
Se trata de los miembros de un grupo criminal que operaba con un reparto de roles muy definido. Los investigadores averiguaron que antes de cometer los robos seleccionaban instalaciones aisladas como depuradoras de aguas residuales, líneas telefónicas en desuso o redes de alumbrado público.
Después y generalmente de madrugada, se desplazaban en vehículos de alquiler, cortaban el cable, lo extraían y lo cargaban. Mientras unos ejecutaban el robo, otros vigilaban.
Posteriormente, trasladaban el material a barrancos o naves en desuso donde desenfundaban el cable, quemando la cubierta plástica para obtener el cable limpio, dejándolo sin rastro de su trazabilidad antes de venderlo.
Las pesquisas practicadas por la Guardia Civil permitieron averiguar que, con el fin de eludir los controles policiales, el cobre había sido vendido de forma fraccionada en distintos centros de reciclaje de la Vega del Segura.
La investigación desarrollada ha permitido identificar y localizar a nueve personas, asentadas en el municipio de Calasparra, siete de las cuales han resultado detenidas y otras dos investigadas como presuntas autoras más de una docena de delitos de robo con fuerza, hurto, daños, contra el medio ambiente y de pertenencia a grupo criminal.
Más de un centenar de ventas de cobre
A los ahora detenidos se les relacionaba con cerca de un centenar de operaciones de ventas de cobre, con un volumen superior a las ocho toneladas.
La actividad delictiva no solo generaba un perjuicio económico a empresas, ayuntamientos, comunidades de regantes o particulares, sino que también provocó daño medioambiental: por vertidos de aceites contaminantes sobre el terreno; riesgo de incendio: por la quema descontrolada del cable; y por la inutilización de servicios de telefonía o suministro de agua.
Entre los delitos esclarecidos se encuentra la sustracción de cable de cobre de alumbrado público en Calasparra y Moratalla, de cable telefónico en Cehegín y Socovos (Albacete), de depuradoras de agua en Pliego, de Comunidades de regantes en Cieza y Calasparra y varios robos con fuerza de dinero y joyas en viviendas de Calasparra, Moratalla y en los municipios albaceteños de Socovos y El Pardal-Molinicos, de donde sustrajeron las monedas del cepillo de una capilla.

La Guardia Civil ha recuperado 32 kilos de cobre, varias joyas y diversas herramientas.
