La Guardia Civil desarticula en Murcia un grupo criminal que arrancaba cadenas de oro a mujeres mayores en toda la Región y en Orihuela

operación Porcheta Guardia Civil

La Guardia Civil de la Región de Murcia ha desarrollado la operación ‘Porcheta’, una investigación para esclarecer una serie de robos con violencia que ha culminado con la desarticulación de un grupo criminal asentado en la capital murciana y la recuperación de cinco cadenas de oro. Hasta el momento, siete personas han sido detenidas, seis hombres y una mujer de entre 16 y 50 años, como presuntas autoras de cerca de una quincena de robos con violencia cometidos en San Javier, Los Alcázares, Fortuna, Las Torres de Cotillas, Murcia, Cartagena y el municipio alicantino de Orihuela. Se les atribuyen presuntamente 13 delitos de robo con violencia, un delito continuado de estafa, un delito contra la seguridad vial y el de pertenencia a organización criminal.

Las actuaciones se iniciaron en febrero, cuando la Guardia Civil tuvo noticia del asalto a dos mujeres en San Javier y en la pedanía murciana de Sucina. Las víctimas, mujeres de edad avanzada, fueron abordadas por unos individuos que viajaban en un turismo de alta gama: varios de ellos se bajaron del coche y les arrebataron de un fuerte tirón las cadenas de oro que llevaban al cuello, con las que huyeron. Los agentes recabaron en los escenarios indicios y testimonios que permitieran identificar a los sospechosos y descubrieron que detrás de estos hechos había un grupo delictivo establecido en la capital murciana, al que pudieron relacionar con otros delitos de la misma naturaleza cometidos en distintos municipios de la Región y de la provincia de Alicante.

Según la investigación, se trata de delincuentes experimentados que empleaban una violencia desmesurada, con un claro menosprecio por la integridad física de las víctimas, algunas de ellas octogenarias, a las que llegaron a arrastrar y causar lesiones graves para lograr su objetivo. Los agentes fueron estrechando el cerco hasta identificar a varios individuos que, además, presumían en redes sociales de coches de lujo, fiestas y un alto tren de vida. Habrían utilizado documentación falsa para alquilar en Alicante los vehículos en los que se desplazaban, y recorrían las calles en busca de mujeres mayores que llevasen joyas a la vista.

El grupo repartía las tareas: unos asaltaban a las víctimas y otros vendían las piezas en comercios de compraventa de oro. La investigación continúa abierta.

Últimas noticias