¿Y tú? … ¿Eres Cali o Marra?

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Si todas las personas que han crecido en Cartagena tuvieran que ponerse de acuerdo en una pregunta a la que todos han tenido que responder, es bien seguro que esta disyuntiva sería de las ganadoras.

Cualquiera que no conozca la Semana Santa Cartagenera, podría pensar que estas diatribas entre Cofradías surgen de un mero espíritu de competición, pero van mucho más allá. Afloran de unas Cofradías orgullosas de su pasado, y son, además, la excepción que confirma la regla, ya que, en vez de separar a la ciudad, la unen aún más.

¿Cuáles son las cofradías de Cartagena?

Aunque estas dos Cofradías son las más nombradas, los procesionistas cartageneros se dividen en cuatro:

Marraja (Real e Ilustre Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno)

Aunque su origen es confuso, está reconocida como la más antigua. El origen de su apelativo responde, a que sus fundadores sufragaron los gastos de procesionar a Jesús Nazareno, su patrón, con los beneficios obtenidos con la venta de un escualo conocido con ese nombre.

Del Socorro (Ilustre Cofradía del Santísimo y Real Cristo del Socorro)

Fundada en 1691 por Pedro Manuel Colon de Portugal de la Cueva y Enriquez y por el Duque de Veragua, después de asistir a la milagrosa curación del segundo hijo de éste último, en el transcurso de una procesión en la que tomaba parte un Crucificado que era venerado en la antigua Catedral de Cartagena.

California (Pontificia, Real e Ilustre Cofradía de Nuestro Padre Jesús en el Doloroso Paso del Prendimiento y la Esperanza para la Salvación de las Almas)

Constituida oficialmente en 1747, el germen su apelativo fue en el ingreso en ella de unos marinos recién llegados de las Expediciones en tierras de California ordenadas por el Virrey Don Carlos Francisco de Croix, poco tiempo después de su fundación, aunque no aparece escrito hasta mitad del S.XIX.

Resucitados (Real e Ilustre Cofradía de Nuestro Padre Jesús Resucitado)

Surgió de la iniciativa de unos entusiastas cofrades marrajos, que pensaron que la Semana Santa de Cartagena no estaba completa sin una procesión el Domingo de Resurrección.
Comenzó con medios precarios pero con mucho entusiasmo , aunque la idea se oía desde 1940, la situación de postguerra no permitió que fuera una realidad hasta 1943.

El espíritu de competición entre Cofradías no tiene más consecuencia a parte de el engrandecimiento, año tras año, de nuestras procesiones.

La Semana Santa de Cartagena no se puede explicar, pero se siente por el que participa activamente y por cualquiera que visite la ciudad en esas fechas. La pasión y la entrega se palpan en el ambiente cada día desde La Llamada, celebrada el Miércoles de Ceniza en el Palacio Consistorial. Este acto marca el comienzo de la ineludible cuenta atrás, anunciando que habrá procesiones un año más.

Además , la vocación nocturna y de madrugada de la mayoría de las procesiones le da un carácter propio y crea una increíble comunión con el martirio y el dolor que tan bien se plasma en ellas.

El perfecto orden de los penitentes al recorrer las calles, las paradas perfectamente sincronizadas, en las que todos ellos permanecen estáticos o marchan al ritmo de el tambor unísono, la música, las flores y las luces de tronos y hachotes son características de la Semana Santa de Cartagena.

En el año 2005, nuestra Fiesta local por antonomasia fue declarada de Interés turístico Internacional, sobra explicar los motivos.