MC Cartagena sostiene que la aprobación definitiva del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) refleja que el auge del segregacionismo en La Manga responde a un modelo de planificación que, a su juicio, ha generado parálisis económica y pérdida de valor social y patrimonial en el entorno cartagenero del Mar Menor.
La vicepresidenta de MC Cartagena, Esther Guzmán, afirma que el nuevo planeamiento mantiene a la zona “en una situación de parálisis, incertidumbre económica y pérdida de valor social y patrimonial”. “Quien quiera ver incapacidad donde hay diseño político se equivoca; este Plan no es un error técnico ni una consecuencia inevitable de la protección ambiental, es la confirmación de un modelo que debilita deliberadamente el entorno del Mar Menor cartagenero”, ha señalado.
Durante la última década, la formación apunta que no se han ejecutado actuaciones estructurales como planes de regeneración urbana, inversiones relevantes en recuperación ambiental o programas de reactivación de núcleos ribereños. Localidades como Los Urrutias, Los Nietos, Mar de Cristal, Islas Menores o Playa Honda han sufrido deterioro urbano sin intervención que revierta la tendencia.
También señalan la incertidumbre en la actividad agrícola del entorno de El Algar, donde, según indican, parte de los agricultores han tenido que cesar o reconvertir sus prácticas tradicionales sin alternativas claras. “Han dejado sin opciones a la agricultura, han permitido la devaluación de miles de propiedades y ahora aprueban un Plan que aplaza cualquier solución real”, ha denunciado Guzmán.
La formación considera necesaria la protección del Mar Menor, pero cuestiona la falta de medidas compensatorias o de desarrollo. “Salvo sorpresa, hablamos del mismo Mar Menor. Entonces, qué norma se aplica a Cartagena que no se aplica al resto?”, ha planteado.
MC advierte de que una década sin inversión genera frustración social y favorece posturas de ruptura. “Si no inviertes, no regeneras y además aplazas cualquier horizonte de futuro, generas frustración”, ha explicado Guzmán.
En este sentido, concluyen que el segregacionismo “no nace de la nada: se construye cuando durante años se deja sin futuro a una parte del municipio”.
