El Museo Naval de Cartagena ha sido hoy escenario de una singular concentración motera protagonizada por la Delegación Provincial de Alicante de la Asociación Ángeles Guardianes APM, que ha reunido a más de ochenta motocicletas llegadas desde distintos puntos de la provincia.
La jornada, de carácter cultural y de convivencia, se ha desarrollado entre las 10:00 y las 13:00 horas, con la colaboración del Excmo. Ayuntamiento de Cartagena y la Policía Local, que habilitaron el espacio lateral del museo para el estacionamiento de las motos.
Los participantes, en su mayoría miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y de las Fuerzas Armadas, han disfrutado de una visita guiada por las instalaciones del Museo Naval, donde han conocido de cerca la historia marítima de España y han mostrado especial interés por el emblemático submarino Peral, joya tecnológica y símbolo de la ingeniería naval española.
Durante la actividad, reinó un ambiente de camaradería y respeto institucional. El presidente de la Delegación de Alicante, Joaquín Aranda Hernández, destacó “la excelente acogida de la ciudad y el orgullo de poder visitar un espacio tan emblemático, que representa los valores de servicio, disciplina y compromiso que compartimos”.
La Asociación Ángeles Guardianes APM, fundada en el año 2000, cuenta actualmente con más de 1.000 socios en toda España. Está integrada por personal en activo y retirado de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y de las Fuerzas Armadas, junto con familiares y simpatizantes. Su finalidad es promover la solidaridad motera, el compañerismo y la educación vial, además de realizar actos benéficos y culturales en todo el territorio nacional.
El encuentro de Cartagena se enmarca en el calendario anual de actividades de la Delegación de Alicante, que combina rutas moteras con iniciativas solidarias y visitas institucionales a lugares de interés histórico y patrimonial.
Con esta visita, Ángeles Guardianes APM reafirma su compromiso con la cultura, la historia y los valores de servicio público que inspiran a sus miembros, reforzando una imagen de unidad y respeto dentro y fuera de la carretera.



