En esa ocasión sólo diremos que nace en la ciudad de Cartagena puesto que nos ha pedido discreción a la hora de que nos contara su testimonio. Amparo, el 13 de agosto del año 2018 comenzó a sentirse mareada, como si le faltara el aire. A lo largo de la mañana su situación empeora y empieza a darse cuenta de cada vez le cuesta más respirar; en vista de que no mejora decide irse a urgencias del Hospital de Cruz Roja que se ubicaba a escasos metros de su casa…metros que tardó más de treinta minutos en recorrer. Allí le hacen varias pruebas y confirman su insuficiencia respiratoria ya que tenía una saturación de oxígeno en sangre entorno al 40%; el diagnóstico no era muy esperanzador pues contrajo Neumonía por Legionela Bilateral, una enfermedad de la que la cuota de supervivencia no supera el 10%. En unas pocas horas se encontró sedada, intubada, con la cabeza ladeada y los ojos vendados. Así estuvo durante meses, tras los cuales despertó sin que los médicos supieran los motivos de su recuperación, siendo considerada desde ese punto de vista como un milagro.
De esos meses que estuvo sedada apenas recuerda algo con nitidez, tan sólo lo que nos relata en una entrevista: “Me vi dentro de ese túnel que la gente que ha pasado por esto comenta. Al final vi una luz brillante que me cegaba. Mientras recorría ese túnel podía observar a gran velocidad recuerdos de mi vida con mis abuelos, mis padres, mis familia y mis amigos. Supuestos recuerdos que yo no recordaba, sobre todo de los años de infancia, pero que sentía como míos. Las observaba viéndome tumbada desde la cama del hospital.”
En efecto, tras varios meses que se pasó monitorizada al 100% consiguió despertar y a la primera persona que vio fue a su madre, quién comentaba que ella Amparo intentaba hablar pero le era imposible, pues estaba entubada, con una etmo realizada –un tubo desde la femoral hasta la yugular – y con una traqueotomía que poco a poco fueron quitándosela. A día de hoy sólo recuerda esos instantes que para ella transcurrieron muy rápido pero que para el resto de sus familiares fueron meses. Es muy posible que lo que Amparo observó cuando estaba inconsciente no era otra cosa que los efectos de la sedación y que su propia imaginación generase esos flashback a modo de túnel del que ella ha oído hablar a otras personas que decían haber estado en el otro lado.
Escrito por Santi García
Rutas Misteriosas y autor del libro Cartagena Legendaria

