Estoy completamente seguro que en algún momento habrás padecido (
vas a padecer) algún dolor de muelas. En la Cartagena de finales del s.XVIII y el s.XIX era muy común, hasta el punto de que existían remedios en las casas practicados por los abuelos y abuelas de las mismas que paliaban esta terrible dolencia.
Lo habitual, según nos cuenta Francisco Lorca, era retener en la boca y enjuagarse la zona dental afectada con un poco de coñac, anís o cualquier otra bebida alcohólica, dejando reposar un rato la bebida en la cavidad bucal con lo cual, el alcohol anestesiaba la parte dental dolorida. Si tenías caries la cosa empeoraba porque lo peor que te podía pasar es que ese alcohol se filtrara por la herida llegando al nervio, provocando muchísimo más dolor.
A los pequeños se les daba agua templada, en ocasiones mezclada con anís cuando el dolor era insoportable; esta combinación era conocida como “paloma” por el color blanquecino que mostraba el líquido.
Otros remedios se refieren a preparar una infusión con hojas y raíz de zarza con la cual, se enjuagaba la boca. Y lo mismo se hacía con otros productos como el madroño, corteza de carrasca, boja, etc.
Otras bebidas que eran utilizadas cuando al dolor también había sangre por la pérdida de algún diente era mezclar vinagre caliente y una pizca de sal.
De la misma manera otro remedio era mojar algodón en diferentes sustancias y se colocaban el hueco del diente o muela dañada y de esta manera se apaciguaba un poco el dolor.
¿Te has sentido identificado con alguno de estos remedios? ¿Has sufrido alguno o los has aplicado? ¿Recuerdas algún otro remedio? Te espero en los comentarios.
Escrito por Santi García.
Rutas misteriosas , autor del libro Cartagena Legendaria.

