Relacionado con el Hospital de Santa Ana, que desde época medieval lo encontramos en la ciudad de Cartagena como una institución benéfica (circa 1447), nos aparece el nombre de un médico que se dedicaba al estudio de las enfermedades oculares con tanto éxito que fue propuesto para realizar visitas a domicilio en 1615, remarcando el carácter social, altruista y benéfico del propio hospital, ya que de esa manera las personas que no podían desplazarse hasta la instalación sanitaria por algún tipo de dolencia, seguirían recibiendo asistencia sanitara y tratamiento en su propia casa.
Luis Yago estará asignado como médico en este hospital en los años 1611 a 1615 (AMC caja 100, folio 25) quien aparece cubriendo la baja del también médico Sánchez Valverde y demanda al Concejo de Cartagena su sueldo como sanitario.
Hemos de tener en cuenta que los conocimientos oftalmológicos de esta época se basaban en la traducción de los textos publicados por los Oftalmólogos del período Andalusí y en la observación directa de los ojos.
Pocos años después de que el doctor Yago realizara estas visitas domiciliarias encontramos el libro “EL USO DE LOS ANTOJOS”, publicado en 1623 por Benito Daza de Valdés, Notario de la Inquisición de Sevilla que, sin ser ni médico, ni físico, ni óptico hace una publicación, única en el mundo, en la que describe con total precisión y con unos ejemplos prácticos de una claridad extraordinaria, el procedimiento para medir el valor de los cristales correctores de miopía y presbicia que apenas difiere de las dioptrías actuales. Aparece unos años más tarde una copia en Francia, traducida sin ninguna modificación, sin indicar su origen, aunque sin firma. Las conclusiones de su obra fueron confirmadas casi tres siglos después por los grandes maestros de la Oftalmología de finales del siglo XIX. Su esquema ha sido adoptado como escudo por la Sociedad Española de Oftalmología.
Escrito por Santi García.
Rutas misteriosas
Escritor de Cartagena legendaria.
