DEJA QUE TE CUENTE: “La Procesión del silencio”, escrito por Rocío de la Puente

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Definición de silencio: “El silencio es la ausencia total del sonido. También significa abstención de hablar, en el ámbito de la comunicación humana. Y, sin embargo, que no haya sonido alguno no siempre quiere decir que no haya comunicación.”

Todos entendemos la definición de silencio, pero centrémonos en la última frase marcada en negrita; Para mí, el silencio es ausencia de sonidos sí, pero, ¿y todo lo que se despierta en nuestros pensamientos cuando nos topamos con él? Yo lo definiría como un sonido especial en nuestros adentros que solo escucha y siente cada alma que lo vive. A algunos les genera tranquilidad, a otros, alivio, a otros, ilusión. Pero, ¿y cuándo este mismo silencio lo metemos en contexto? ¿En un contexto tan profundo que impacta? Hablo de un silencio con significado, un silencio que estoy segura de que siembra semillas en aquellos que no gozan de fe y riega el jardín de los que la sienten en su día a día.

Como ya sabes, estamos en tiempos de cuaresma, por lo que el contexto en el que me centro es el de la Semana Santa, así que ya sabrás cual es la protagonista de hoy: la Procesión del Silencio, una procesión en el que la oscuridad se apodera del centro de tu Pueblo, un día en el que nadie la teme porque la compartimos todos juntos y alumbramos la Ciudad con nuestra presencia, nuestra admiración y nuestras oraciones. Por tanto, hablaríamos de un día en silencio y a oscuras, pero no sin sonido y sin luz.

Esta procesión no era lo que es en la actualidad; muchas fuentes aseguran que tiene un doble origen: el primero a 1928 donde solo participaba el trono del Ecce Homo, representado por la misma imagen del cristo del prendimiento. Aquel año, debido a las condiciones meteorológicas, solo pudo hacer procesión en el interior de Santa María de Gracia por lo que su primer año en el exterior sería en 1929. Tras unos años llegó la República y se suspendió, y al finalizar la guerra civil será cuando reaparezca junto a la que llamamos La Virgen de la Esperanza, antes Virgen del Silencio.

El otro origen dataría de 1956 cuando se creó otra procesión que nada que ver tenía con la del silencio. Una procesión que habría ocupado el sábado Santo si el obispo de Cartagena no lo hubiera desaprobado, así que salió en la madrugada del Domingo de resurrección, pero, en los siguientes años pasó a procesionar el mismo día que la del Silencio, el Jueves Santo, aunque de forma independiente y respetando un intervalo de tiempo. Ya en 1960 será cuando las dos (Silencio y Santísimo Cristo de los Mineros) se conviertan en una única procesión, la que todos conocemos, pero siempre respetando esas peculiaridades de la Procesión del Silencio que ayudan aún más a la oración, al fin y al cabo, a la comunicación a la que me refería al principio.

Te diré por qué está conformada esta procesión california sin intención de aburrirte:

Tercio del Ósculo: una de sus agrupaciones abrirá la procesión, sin trono y con una cruz tumbada.

Ecce Homo: origen del que te hablaba y por ello, primer trono que vemos en esta procesión; Cristo sin sayones y vestido con una túnica sin bordar, la corona de espinas y una caña como centro.

Santísimo Cristo de los Mineros: Cristo crucificado, la próxima vez que puedas disfrutar de esta procesión, fíjate en las sombras que su cruz proyecta sobre tus edificios, genera un ambiente combinado perfectamente con el resto de elementos en esta procesión.

Vuelta del Calvario: “Grupo de José Sánchez Lozano realizado en varios años, además de la imagen de María de Cleofás de García Talens. Lo acompaña el tercio juvenil de la Agrupación de San Juan Evangelista que pidió al escultor que reprodujera para este grupo la imagen de San Juan de Benlliure y la imagen de la antigua Virgen del Primer Dolor de Salzillo, perdida en la Guerra Civil.”

Virgen de la Esperanza: la última y la más hermosa, a la que miles de Cartageneros rezamos y a la que todos cantamos la Salve Cartagenera cuando la procesión llega a su fin. No encontraría mejor manera para la despedida de nuestra Señora y Madre.

Pero como es de esperar, a la Virgen no le falta escolta ya que la Sección de Honores de la Agrupación de Ganaderos siempre le acompaña.

No nos vamos a engañar, todos sabemos que, de toda la Semana, esta procesión es la más solemne sí, pero también la más larga… mano de santo para el sueño de los más pequeños.

Por último, decirte que he hablado de 2 de nuestros 5 sentidos; La vista y el oído. Pero ¿y el olfato? Recuerdo y espero que recuerdes ese olor que invade tu centro, ese olor a incienso, a flores y a arbustos de tu gran Ciudad. Pero lo importante no son los sentidos, lo importante son cada una de las infinitas y buenas sensaciones que nacen en nuestro interior. Esa es la verdadera realidad y lo que Dios quiere cuando vivimos estos días tan preciados por los Cartageneros.

Nuevamente, me siento orgullosa.

 

 

 

Rocío de la Puente Pérez

 

Artículo en exclusiva para Cartagena Diario

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