El Casco Histórico de Cartagena lució en todo su esplendor con motivo de la Solemnidad del Corpus Christi 2026, con la tradicional eucaristía celebrada en la Iglesia de Santa María de Gracia y la posterior procesión por las calles del centro histórico. El acto litúrgico y la comitiva congregaron a más de dos mil personas, entre las que se encontraron cerca de 150 niños con sus vestidos de primera comunión.
La eucaristía y la procesión del Corpus Christi 2026 en Cartagena
La misa comenzó a las seis y media de la tarde, celebrada por el vicario general de la Diócesis de Cartagena, Juan Tudela, acompañado por 19 sacerdotes. Ante más de 800 fieles afirmó: «El amor con Cristo nos insta a salir al encuentro de quienes más nos necesitan. Por ello, el día del Cuerpo y la Sangre de Cristo que celebramos hoy es el día de Cáritas: del día de la virtud teologal de la caridad por la que amamos a Dios sobre todas las cosas y a nuestro prójimo como a nosotros mismos».
Al finalizar la eucaristía comenzó la procesión, presenciada por aproximadamente 1.400 personas. En distintos puntos del Casco Histórico había altares con arreglos florales, y los jóvenes de las cuatro cofradías colocaron un gran manto de sal frente al Monumento al Procesionista.
El cortejo arrancó con los acordes del Himno Nacional interpretados por la Asociación Juvenil de Tambores Quillo, seguida de los niños de primera comunión y la imagen del Niño Jesús Carmelita de Praga. A continuación procesionaron numerosos colectivos religiosos con sus estandartes: la Hermandad del Cristo de la Salud de Los Dolores, el Movimiento Familiar Cristiano, el Movimiento de Cursillos de Cristiandad, Renovación Carismática Católica, la Hermandad de la Virgen de Los Dolores, la Asociación Hijos de María del Patronato Sagrado Corazón de Jesús y la Hospitalidad de Lourdes con un grupo de enfermos.
Les siguieron la Cofradía de Nuestra Señora de la Soledad del Monte Calvario, la Archicofradía de la Virgen del Carmen, la Corte de Honor de la Santísima Virgen de la Caridad, la Hermandad de Romeros de San Ginés de la Jara, la Cofradía de San Ginés de la Jara, la Asociación Piadosa de Nuestro Padre Jesús de Medinaceli y la Cofradía de la Virgen del Rosell y los Cuatro Santos. Posteriormente desfiló la Agrupación Musical Cartagena 1990 con marchas de Semana Santa, seguida de las Cofradías del Cristo de la Divina Misericordia, del Resucitado, California, del Cristo del Socorro y Marraja, Cáritas, los Jueves Eucarísticos de la Real Basílica de Nuestra Señora de la Caridad, la Adoración Nocturna y la Orden de Santa María de España.
El cortejo continuó con el trono del Santo Cáliz Marrajo, donde se colocó la Custodia con el Corpus Christi rodeada por los sacerdotes. Al pasar por cada altar se realizaron las correspondientes Estaciones Eucarísticas, en las que el vicario general hizo uso del botafumeiro. Al paso de la Sagrada Forma, varios fieles derramaron pétalos en el suelo y se arrodillaron en señal de respeto al Cuerpo de Cristo. Cerraron la comitiva las autoridades civiles, representadas por el diputado regional Santiago López Noguera y el concejal de Empleo Álvaro Valdés, y el piquete de Granaderos Marrajos con el uniforme de gala de verano.
Al regresar a Santa María de Gracia, el Santísimo fue subido al balcón de la Real Sociedad Económica de Amigos del País, desde donde el vicario general lo elevó para adoración pública. La procesión concluyó con el Himno Nacional y el redoble de las campanas de la iglesia.
La Solemnidad del Corpus Christi tiene su origen en el año 1263, cuando el sacerdote Pedro de Praga, durante una peregrinación a Roma, celebró misa en Bolsena y la Hostia consagrada brotó sangre al ser partida. A raíz de ese milagro, el papa Urbano IV instituyó la solemnidad mediante la bula Transiturus de Hoc Mundo, encargando a Santo Tomás de Aquino la redacción de los textos litúrgicos específicos para celebrarla.









