irregularidades de carácter informativo, como deficiencias en el etiquetado o la falta de información obligatoria en castellano, las actuaciones se remitirán al departamento correspondiente, que comunicará la necesidad de subsanación antes del inicio de un posible procedimiento sancionador.
Aumenta el control y descienden las denuncias
En relación con las actuaciones realizadas por los inspectores de Consumo en la Región de Murcia, y como avance de la Memoria de Actividades de 2025, destaca el control de 446.090 unidades de alimentos y productos, frente a las 343.950 unidades controladas el año anterior. Según explicó la consejera, este aumento se da “gracias a la colaboración de la Inspección de Consumo con el Servicio de Vigilancia Aduanera en la supervisión de los operadores que importan o intentan importar productos defectuosos, lo que permite incrementar de forma notable el número de unidades programadas para su control.
De este total, 6.066 unidades fueron destruidas por presentar un riesgo grave para la seguridad y la salud de las personas consumidoras, mientras que, a 256.335 unidades con etiquetado defectuoso, pero subsanable, se les permitió su reetiquetado bajo la supervisión de la Inspección y su posterior puesta nuevamente en el mercado.
Respecto a las denuncias recibidas por Inspección de Consumo, interpuestas por personas consumidoras y asociaciones de consumidores, en 2025 se registraron 753, lo que supone un descenso del 12 por ciento respecto al año anterior. En este sentido, la consejera explicó que “esta bajada refleja el trabajo constante de los inspectores y un mayor cumplimiento de la normativa por parte de los operadores económicos, lo que redunda directamente en la protección de los derechos de los consumidores”.
Como consecuencia de la intervención de la Inspección de Consumo, los consumidores pudieron recuperar un total de 14.275 euros.
