El consejero de Agricultura alaba los beneficios de los cultivos combinados que ha demostrado el proyecto AsociaHortus

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“Son los investigadores y la comunidad científica los que nos están permitiendo avanzar cada día, y ser referentes a nivel mundial, en el ahorro y eficiencia hídrica, la reducción de fertilizantes, la mejora de los cultivos”, ha resaltado Antonio Luengo tras su visita a la parcela de ensayos

 

La rectora de la Universidad Politécnica de Cartagena, Beatriz Miguel, y el consejero de Agua, Agricultura, Ganadería, Pesca y Medio Ambiente de la Región de Murcia, Antonio Luengo, han visitado esta mañana el cultivo experimental de brócoli asociado a haba que han desarrollado los investigadores agrónomos de la UPCT que lideran el proyecto nacional AsociaHortus, en el que han demostrado que esta estrategia agrícola consigue mayores producciones e incrementa la fertilidad del suelo.

 

“En la Región de Murcia lo tenemos claro, el presente y el futuro pasa por apostar por la agricultura sostenible de precisión, y para ello es fundamental trabajar de la mano con las Universidades”, ha subrayado el consejero durante su visita, que ha realizado junto a la rectora de la Politécnica, Beatriz Miguel.

 

“Son los investigadores y la comunidad científica los que nos están permitiendo avanzar cada día, y ser referentes a nivel mundial, en el ahorro y eficiencia hídrica, la reducción de fertilizantes, la mejora de los cultivos o la compatibilidad de los mismos con el medio ambiente. El proyecto AsociaHortus se reafirma como un nuevo avance a disposición de los agricultores del Campo de Cartagena y de toda la Región de Murcia, poniendo de manifiesto los beneficios de los cultivos combinados en una misma parcela”, ha añadido el consejero.

 

El último ciclo de la asociación del brócoli con el haba ya está listo para su recolección en la misma parcela de la Estación Experimental Agroalimentaria Tomás Ferro de la UPCT donde el pasado verano cultivaron melón asociado a judía de careta o caupí, cuando obtuvieron un incremento significativo de la producción de melón en relación a un monocultivo de melón.

 

El cultivo de brócoli asociado al haba ha mantenido su producción pese a una reducción del 30% en los fertilizantes utilizados, a lo que se suma la obtención de un cultivo adicional de haba.

 

El haba, una vez cosechada, se puede mantener como cubierta vegetal hasta el siguiente cultivo, incorporándola al suelo como abono verde. La leguminosa también activa los microorganismos del suelo que favorecen la movilización de nutrientes y mejoran la estructura del suelo, lo que asegura una mayor retención de agua. Al mismo tiempo se produce una fertilización natural del cultivo, pues las bacterias presentes en las raíces del haba transforman el nitrógeno que captan en el aire en amonio y nitrato aprovechable para las plantas.

 

“Ambas asociaciones de cultivos han demostrado mejorar el contenido en materia orgánica en el suelo de la parcela, con mayor presencia de nutrientes como el nitrógeno y el fósforo, así como un incremento de las poblaciones de microorganismos beneficiosos”, resalta la investigadora Virginia Sánchez.

 

“Estamos comprobando que la asociación de cultivos puede disminuir el número de aplicaciones de productos fitosanitarios, pues se reduce la incidencia de plagas y enfermedades mientras aumenta la biodiversidad”, explica la docente de la Escuela de Agrónomos de la UPCT Josefina Contreras.

 

El objetivo de este proyecto financiado por el Ministerio de Ciencia e Innovación (AGL2017-83975-R) es “incrementar la sostenibilidad de los sistemas hortícolas mediante la reducción de fertilizantes, fitosanitarios y agua, mejorando también la rentabilidad”, indica el investigador responsable, Raúl Zornoza.