El Complejo Hospitalario de Cartagena pionero a nivel mundial en utilizar un dispositivo de vía aérea que aumenta la seguridad de la anestesia

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Incorpora una cámara y un monitor que permite una visión continua de laringe y el resto de estructuras internas que puede evitar complicaciones

 

 

El servicio de Anestesia y Reanimación del Complejo Hospitalario Universitario de Cartagena ha utilizado la primera máscara laríngea con visión continua, diseñada por un médico español y fabricada por una empresa con sede en Murcia, siendo el primer hospital a nivel mundial que ha podido comprobar las ventajas que proporciona a la seguridad del paciente.

 

La máscara laríngea “Vision Mask” incorpora una cámara y un monitor que permite una visión continua de laringe y el resto de estructuras internas, lo que facilita al anestesiólogo el diagnóstico de posibles complicaciones y podría reducir las posibles lesiones durante su introducción.

 

Según el jefe de servicio de Anestesia y Reanimación del complejo hospitalario, Javier Orozco, “los anestesiólogos llevamos muchos años utilizando máscaras laríngeas en las anestesias generales, siendo un dispositivo fundamental en la cirugía mayor ambulatoria. Suelen funcionar muy bien, pero ocasionalmente surgen determinadas complicaciones, siendo fundamental conocer su causa para establecer rápidamente la medida adecuada para resolverla”.

 

Añade Orozco que “esta máscara nos permite ver lo que sucede con el paciente en todo momento, facilitando su correcta colocación e identificando de una forma rápida las complicaciones que pueden surgir durante la intervención, mejorando de este modo la seguridad de la anestesia. Además, en el caso de que la situación clínica lo requiera, se puede intubar al paciente a través de ella de una forma muy sencilla”.

 

Esta máscara se podría utilizar en más de 50 por ciento de procedimientos quirúrgicos con anestesia general que se realizan en el Área de Salud de Cartagena. Durante 2020 se realizaron un total de 14.268 intervenciones quirúrgicas de las que 4.830 fueron de cirugía mayor ambulatoria (CMA). El Rosell, al ser un hospital especializado en CMA, podría verse especialmente beneficiado por la futura incorporación de este dispositivo.