Torres señala que el municipio ganador ofreció apoyo económico y un terreno disponible de inmediato, dos condiciones que la propuesta del Ayuntamiento de Cartagena no cumplía
El Centro Nacional de Microchips no se instalará en Cartagena. La ciudad ha quedado descartada como sede del proyecto, lo que supone la pérdida de más de 500 puestos de trabajo. El portavoz del Grupo Municipal Socialista, Manolo Torres, ha denunciado que el Ayuntamiento no realizó ninguna mejora en su candidatura tras superar la primera selección, en la que solo quedaron ocho municipios en competencia.
«Ni en cuestiones técnicas, ni mejoras económicas, ni en flexibilidad normativa. Mientras que otros Ayuntamientos, entre ellos el ganador, sí lo hicieron. Ahí demuestra la alcaldesa Noelia Arroyo lo que le importaba este proyecto y los puestos de trabajo que podía generar. Esta es la paralización a la que nos referimos y contra la que queremos luchar», señaló Torres.
Por qué Cartagena no logró el Centro Nacional de Microchips: suelo ocupado y sin apoyo económico
Según el portavoz socialista, la candidatura del Centro Nacional de Microchips en Cartagena presentaba dos problemas de fondo. El primero, que el Ayuntamiento no ofreció respaldo económico al proyecto, a diferencia del municipio ganador. El segundo, que la parcela propuesta estaba ocupada por el Depósito Franco, que aún debe trasladarse, y es titularidad del INFO, lo que exigiría un proceso administrativo adicional para que revirtiera al Ayuntamiento.
«El Gobierno de Arroyo no ofreció apoyo económico al proyecto, como sí hizo el Ayuntamiento ganador como mejora y, además, propuso una parcela que está ocupada cuando los inversores dejaron muy claro que querían un terreno que estuviera disponible de forma inmediata. Es decir, un despropósito detrás de otro. Da la sensación de que Arroyo realmente no quería que el centro de Microchips se instalara en Cartagena», denunció Torres.
Los inversores privados buscaban un suelo inmediatamente disponible en un entorno capaz de generar un ecosistema empresarial propio, condiciones que la propuesta municipal no satisfacía.
«La nefasta gestión económica de Arroyo tiene consecuencias muy graves para Cartagena y la estamos pagando todos los cartageneros. La hemos pagado con la subida de nuestros impuestos y ahora la estamos pagando perdiendo 500 puestos de trabajos que son vitales para nuestro municipio», concluyó el portavoz socialista.
