Cartagena Parque niega ser propietaria de las balsas de residuos de Zinsa y cuestiona las exigencias de descontaminación
La empresa de Tomás Olivo asegura que solo posee dos parcelas de la antigua fábrica de El Hondón y sostiene que los terrenos donde se encuentran las balsas quedan fuera de su propiedad
Cartagena Parque, empresa vinculada al empresario Tomás Olivo, sostiene que no es propietaria de las balsas de residuos de la antigua Española del Zinc (Zinsa), en El Hondón, y considera que las obligaciones de descontaminación que le reclama la Comunidad Autónoma deben limitarse a los terrenos que realmente le pertenecen.
La compañía se pronuncia después de que este jueves se abordara en la Asamblea Regional la imposición de multas coercitivas para forzar la limpieza de los terrenos contaminados junto a Torreciega, tras los requerimientos realizados por la Administración autonómica.
Según explica la mercantil en una nota difundida este 15 de octubre, los terrenos que adquirió mediante subasta judicial representan solo una parte de la superficie que ocupaba la antigua fábrica. Por ello, rechaza que se le atribuya la responsabilidad de descontaminar toda la zona industrial y, en particular, de actuar sobre unas balsas de residuos que asegura que están fuera de sus propiedades.
Cartagena Parque afirma que solo posee un tercio de los terrenos
Zinsa ocupaba aproximadamente 480.000 metros cuadrados distribuidos en una veintena de fincas. Cartagena Parque señala que adquirió mediante subasta judicial 159.446 metros cuadrados, correspondientes a dos parcelas que habían pertenecido a la promotora inmobiliaria Quorum.
Sin embargo, según la versión de la empresa, al intentar inscribir la adquisición en el Registro de la Propiedad comprobó que su titularidad se limitaba a esas dos parcelas, vinculadas a las antiguas edificaciones de la fábrica. El resto de los terrenos, afirma, continúa registrado a nombre de Española del Zinc.
La compañía asegura que desconocía la superficie real que llegaría a adquirir y el estado de contaminación de los terrenos. El conflicto sobre la propiedad continúa judicializado en la vía civil y, según indica, está pendiente de un recurso de casación ante el Tribunal Supremo.
Una multa de dos millones de euros
La empresa sostiene que la Comunidad Autónoma llegó a plantear inicialmente una sanción de cinco millones de euros por no acometer la descontaminación integral de los terrenos. Finalmente, asegura que en enero se le impuso una multa de dos millones de euros.
Además, afirma que en agosto recibió un nuevo requerimiento en el que se le concedían tres meses para proceder a la limpieza del suelo y al vaciado de las balsas.
Cartagena Parque cuestiona que se le exija intervenir en zonas que, según mantiene, no son de su propiedad. También señala que la Administración regional conoce el conflicto sobre la titularidad de las parcelas porque está personada en el procedimiento judicial.
La mercantil asegura que no se niega a realizar trabajos de descontaminación en los terrenos que le corresponden, pero rechaza asumir la limpieza de toda la superficie que ocupaba la antigua fábrica.
La empresa invoca el principio de que quien contamina paga
Cartagena Parque defiende que el principio de que «quien contamina paga» debe aplicarse teniendo en cuenta quién es responsable de los residuos y cuál es la titularidad de los terrenos afectados.
En este sentido, recuerda que adquirió sus parcelas en 2019, más de diez años después del cese de la actividad industrial de Zinsa, y sostiene que no puede hacerse responsable de la totalidad de la contaminación existente en el antiguo complejo industrial.
La situación de los terrenos de El Hondón sigue generando preocupación entre vecinos y organizaciones ecologistas, que reclaman una solución para descontaminar la zona. La controversia sobre la propiedad de las parcelas y las obligaciones que corresponden a cada parte constituye uno de los puntos centrales del conflicto.
