La Sociedad de Fomento y Cultura Minerva de Alumbres y la Asociación Cultural Los Alumbres Nuevos (ACLAN), presentaron ayer, en un emotivo acto público, el proyecto de homenaje que el pueblo de Alumbres dedicará durante el año 2026 al pintor José María Párraga Luna, uno de los artistas más singulares y queridos de la Región de Murcia. Durante la presentación se recordó que José María Párraga Luna nació en Alumbres el 20 de mayo de 1937, hecho documentado y confirmado a través de su par da de nacimiento, y que pasó aquí sus primeros años de vida junto a su familia. Un vínculo con el pueblo que, durante décadas, permaneció poco conocido y que ahora se reivindica con orgullo desde la memoria colectiva alumbreña. El acto subrayó la deuda histórica que Alumbres mantenía con el artista, considerado un auténtico genio del arte murciano, reconocido póstumamente en 1997 como Hijo Predilecto de la Región de Murcia. Los organizadores destacaron no solo la relevancia ar s ca de Párraga, sino también su profunda humanidad, su humildad, su cercanía y su amor permanente por el paisaje de la sierra minera, que influyó decisivamente en su obra. Durante la presentación se dio a conocer el programa de actividades del homenaje, que incluye charlas y encuentros con especialistas y familiares del pintor, la proyección de un documental, talleres ar s cos para escolares, la propuesta de una placa conmemora va en el pueblo y una exposición de diez reproducciones de su obra, inaugurada ayer mismo, 13 de diciembre, como primer acto visible del homenaje.
Los organizadores hicieron un llamamiento a la participación vecinal, invitando a asociaciones, colectivos y ciudadanos a aportar ideas y a implicarse activamente en un homenaje que pretende ser abierto, participativo y representativo de todo el pueblo. “El homenaje a Párraga no es solo un acto cultural —se señaló durante el acto—, es un ejercicio de memoria, una reivindicación de nuestros orígenes y una oportunidad para situar a Alumbres en el mapa cultural desde el orgullo y el reconocimiento a uno de sus hijos más ilustres”. El acto concluyó con la proyección de varios vídeos que mostraron la estrecha relación emocional del artista con Alumbres, sus visitas al pueblo y su amor por el paisaje minero, confirmando que, pese a su discreción y timidez, Párraga nunca olvidó el lugar donde nació. Con esta presentación, Alumbres inicia oficialmente un homenaje largamente esperado, des nado a perdurar en el tiempo y a transmitir a las nuevas generaciones el legado aristico y humano de José María Párraga Luna.








