Comunicado de José López ,Alcalde de Cartagena.

He recibido una citación para declarar en el juzgado el 22 de mayo por una querella que ha presentado Fernando Mateo Asensio, quien desconozco si, a día de hoy, mantiene su cargo como director general de Calidad Educativa y Formación Profesional en la Consejería de Educación.

Los hechos que denuncia sucedieron el 1 de marzo de 2016, lo cual he podido comprobar porque fue esa tarde cuando escribí a la consejera de Educación para informarle sobre el comportamiento del Sr. Mateo y solicitarle que fuera apartado de su cargo, lo que reiteré 15 días después.

Para contextualizar la situación, en aquellos días, este señor era la persona que impedía la cesión de la réplica del submarino Peral para la rotonda de entrada a Cartagena, y mantenía una actitud hostil e infundada, complicando un acuerdo que ya estaba alcanzado, y que finalmente se llevó a buen fin cuando, con buen tino por parte de la Consejería, fue apartado de la negociación.

El día 1 de marzo, cuando asistíamos a un almuerzo en la Escuela de Hostelería, el Sr. Mateo, visiblemente nervioso y excitado, se dirigió a mí, en actitud chulesca y desafiante, con menciones al submarino, al centro y a su decisión sobre ambas, tratando de incomodarme e, incluso, humillar a la ciudad de Cartagena con sus mofas y comentarios.

La comida discurrió con la tensión propia de compartir mesa con alguien a quien advertí de que no debía conducir por su estado.

 

 

Al terminar ésta, traté de mantener, junto con algunos acompañantes, una conversación cordial con él, que cerrara el desagradable suceso, a lo que se negó, abandonando violentamente el lugar insultándome a mi familia y a mí.

Es cierto que cometí el error de exigirle explicaciones por ello y salí tras de él, entrando en su provocación, y que ante la persistencia en el insulto y la provocación incluso podría haber sucedido algún encontronazo físico que finalmente no se produjo.

Este alcalde no es de hielo, ni acepta de buen grado el insulto, y cuando faltan al respeto a su ciudad, a su familia y a su persona, reacciona con vehemencia, y así fue y lo expondré con detalle en sede judicial, si el asunto no es archivado antes del mes de mayo, aunque esas cuestiones jurídicas las dejo para los entendidos.

Yo entiendo de lealtad y honor, no me gusta quien trata de obtener réditos políticos de la provocación, y menos quien falta al respeto.

Si ese día hubiera llevado escolta, este señor habría sido detenido con total certeza por su comportamiento, como también pude denunciarlo y no lo hice para no darle el protagonismo que no se merece.

A día de hoy mi relación, la del Ayuntamiento de Cartagena, con la administración regional es correcta y cordial, de colaboración, y en cuestiones como la del submarino ha sido posible cuando alguien como el Sr. Mateo ha sido apartado de la interlocución y, por supuesto, de un poder de decisión que ni tiene ni tenía, y con el que trató de amedrentar y condicionar la labor de este alcalde y las relaciones entre administraciones.

Les dejo una copia de la carta que esa misma tarde remití a la consejera para que entiendan la naturaleza de lo sucedido y en cualquier caso valoren mi respuesta al insulto y la provocación de quien se ha querellado contra mí un año más tarde.

Comunicado del alcalde