MC Cartagena ha denunciado que varios conductores del transporte urbano de Cartagena tienen pendientes de cobro cantidades correspondientes a descansos que no pudieron disfrutar durante 2025 y parte de 2026 para garantizar la prestación del servicio.
El portavoz de MC, Jesús Giménez Gallo, ha señalado que la falta de personal llevó a los trabajadores a asumir estos servicios adicionales para evitar una reducción de las frecuencias. Según explica la formación, posteriormente se incorporaron once nuevos conductores para poder garantizar los descansos, aunque el incremento de personal todavía no se habría regularizado dentro del contrato municipal.
«El Ayuntamiento exige que los autobuses circulen, los trabajadores cumplen y, cuando llega el momento de pagar, Arroyo mira hacia otro lado», ha afirmado Giménez Gallo.
La formación cartagenerista vincula esta situación con las deficiencias que, a su juicio, mantiene actualmente el transporte público en Cartagena. MC sostiene que algunas líneas registran episodios de saturación y reclama un refuerzo de las frecuencias durante las horas punta y en destinos con elevada demanda, como Espacio Mediterráneo.
Giménez Gallo también ha cuestionado el funcionamiento de las líneas cuya gestión corresponde a la Comunidad Autónoma, al considerar que presentan igualmente deficiencias y que el conjunto del sistema de transporte público no responde a las necesidades del municipio.
El portavoz de MC ha insistido en la situación de los conductores y ha reclamado al Gobierno municipal que regularice las cantidades pendientes. «Detrás de cada autobús hay conductores a los que se les debe dinero porque sacrificaron sus descansos para que el servicio no se parara», ha señalado.
Giménez Gallo ha extendido sus críticas a la gestión económica del Ayuntamiento y ha acusado al Gobierno municipal de mantener obligaciones pendientes y contratos sin regularizar. «Cartagena parece estar en liquidación», ha afirmado.
El dirigente de MC ha concluido sus declaraciones responsabilizando a la alcaldesa, Noelia Arroyo, de la situación y ha sostenido que las consecuencias de estas decisiones terminan repercutiendo en los ciudadanos.
