Una nueva embarcación con 50 personas a bordo llegó esta mañana a la costa de Cartagena, el último episodio de una ruta migratoria que, según la alcaldesa Noelia Arroyo, sigue funcionando sin freno. La regidora popular ha calificado de «intolerable» la falta de respuesta del Gobierno de España y ha puesto en marcha una batería de medidas institucionales.
Narcolancha en Cartagena: la alcaldesa reclama medios urgentes
Para Arroyo, cada nueva narcolancha en Cartagena confirma que las redes de trata de personas «entran y salen cuando quieren» de la costa regional. La alcaldesa reclama que se entreguen sin demora los recursos materiales y humanos que llevan tiempo pidiendo la Guardia Civil y la Policía Nacional, ante lo que describe como «enormes fallos en la frontera» con consecuencias sociales directas para el municipio.
También ha cargado contra el cambio de discurso de la Delegación del Gobierno, que —dice— ha pasado de negar el problema, sosteniendo que «aquí no pasa nada», a alardear de unos medios que, a su juicio, siguen siendo insuficientes.
Las mafias, según Arroyo, operan como un «servicio de taxi»
La alcaldesa resume así el negocio que, denuncia, se ha instalado en la costa: «Al final es un negocio que ha convertido a las narcolanchas en auténticos servicios de taxi hasta Cartagena». A su juicio, las redes actúan con «absoluta impunidad» porque el Gobierno central no adopta medidas para cortar la ruta.
Junta de portavoces extraordinaria este lunes
Como primer paso, Arroyo ha convocado una junta de portavoces extraordinaria para este lunes, con la que busca un pronunciamiento conjunto de todo el pleno municipal ante la situación. La alcaldesa ha adelantado también que su gobierno impulsará iniciativas «en todos los ámbitos posibles» para mantener una posición unida frente al Ejecutivo.
