Las propuestas de La Mar de Arte prolongan la presencia del festival en Cartagena con tres muestras que acercan al público la creación contemporánea de Ecuador y la obra de artistas vinculados a la ciudad
La 31ª edición de La Mar de Músicas terminó sus conciertos el pasado 25 de julio, pero el festival continúa presente en Cartagena a través de La Mar de Arte, su sección dedicada a las artes visuales. Las tres exposiciones programadas este año permanecen abiertas al público hasta finales de septiembre, ofreciendo una oportunidad para volver a acercarse al especial que el festival ha dedicado en 2026 a Ecuador y a la creación contemporánea.
“La Mar de Músicas no termina cuando se apagan los escenarios. Estas exposiciones nos permiten mantener vivo durante todo el verano el diálogo cultural que propone el festival y, además, hacerlo desde tres perspectivas muy diferentes: Ecuador y su comunidad, la creación contemporánea de un artista de la Región de Murcia y una figura universal como Guayasamín”, ha señalado el director de La Mar de Músicas, Eugenio González.
Una de las principales propuestas es ‘Los de aquí’, que puede visitarse en el Palacio Consistorial de Cartagena hasta el 27 de septiembre. Comisariada por María Garberí y Pepo Devesa, la exposición reflexiona sobre la pertenencia, la identidad y el arraigo a partir de una pregunta sencilla pero fundamental: ¿qué significa ser de aquí?
La muestra pone el foco en la experiencia de la comunidad ecuatoriana en Cartagena y la Región de Murcia, una realidad inseparable de la historia reciente del territorio. A través de diferentes disciplinas —pintura, fotografía, escultura, instalación y videoarte—, ‘Los de aquí’ establece un diálogo entre artistas contemporáneos ecuatorianos y la experiencia de quienes han construido aquí una parte de sus vidas. La muestra reúne obras de los artistas ecuatorianos Roberto Rivadeneira, Dia Muñoz, Nebraska Flores, el colectivo Zooa, CMAL, Azul Macas, Pamela Suasti y Alexandra Cuesta, junto al trabajo del cartagenero Adrián Madrid, estableciendo un diálogo entre creación contemporánea, memoria, identidad y experiencia migratoria
‘Los de aquí’ plantea la identidad como algo que no permanece inmóvil, sino que se construye a través de los desplazamientos, los afectos, la memoria y los nuevos lugares que se convierten en hogar. La exposición conecta así la creación artística ecuatoriana contemporánea con una realidad muy cercana a Cartagena, donde la comunidad procedente de Ecuador forma parte desde hace décadas de la vida social, económica y cultural de la ciudad. El resultado es una mirada que trasciende el concepto de migración para hablar de pertenencia, convivencia y de las múltiples maneras de sentirse parte de un lugar.
La programación de La Mar de Arte 2026 incluye también ‘Distrito’, del artista Salvi Vivancos, una exposición comisariada por Enric Mira que vuelve la mirada hacia el territorio, la ciudad y sus transformaciones desde el lenguaje del arte contemporáneo.
En ‘Distrito’, Vivancos convierte el paisaje urbano y sus márgenes en materia artística, fijándose en aquellos espacios, arquitecturas, señales y elementos cotidianos que habitualmente pasan inadvertidos. Su trabajo propone otra manera de observar la ciudad y de entender cómo el territorio que habitamos acaba formando parte de nuestra propia identidad. La exposición permite además a La Mar de Arte mantener uno de sus compromisos de los últimos años: dar visibilidad a creadores vinculados a Cartagena.
La tercera propuesta está dedicada a una de las grandes figuras del arte latinoamericano del siglo XX, el ecuatoriano Oswaldo Guayasamín. La exposición reúne una selección de obra gráfica del artista, cuya trayectoria estuvo marcada por su compromiso con el ser humano y por una mirada crítica hacia la injusticia, la desigualdad y el sufrimiento.
La presencia de Guayasamín adquiere un significado especial en una edición dedicada a Ecuador. Su inconfundible universo plástico, marcado por la expresividad de los rostros y las manos y por una profunda preocupación humanista, convirtió al creador quiteño en una de las voces artísticas latinoamericanas de mayor proyección internacional. La muestra permite acercarse a algunas de las claves de una obra que habla del dolor, la dignidad, la ternura y la resistencia del ser humano y que, décadas después de su creación, mantiene intacta buena parte de su capacidad para interpelar al espectador.
Las tres exposiciones permiten así prolongar durante agosto y septiembre el espíritu de una edición de La Mar de Músicas que ha tenido a Ecuador como país invitado, y que ha mostrado su riqueza cultural no solo a través de la música, sino también del cine, la literatura, la gastronomía y las artes visuales.




