A Ignacio le detectaron un cáncer en agosto de 2025 mientras se encontraba en la capital italiana participando en el Jubileo de la Juventud
La alcaldesa de Cartagena, Noelia Arroyo, ha recibido a Ignacio Gonzálvez y a su familia para darle la bienvenida a la ciudad después de una historia de lucha, fe y esperanza que ha mantenido a Cartagena pendiente de él durante muchos meses.
A Ignacio le detectaron un cáncer en agosto de 2025 mientras se encontraba en Roma participando en el Jubileo de la Juventud. Lo que debía ser un viaje muy especial se convirtió de repente en el comienzo de una durísima batalla que le obligó a permanecer cerca de diez meses ingresado en un hospital de la capital italiana.
Durante todo ese tiempo fueron muchos los cartageneros que estuvieron pendientes de su evolución, mandándole cariño, fuerza y oraciones.
Ahora, casi un año después, Ignacio ha vuelto a España recuperado y más fuerte que nunca. Una historia extraordinaria de superación, vivida junto a su familia y sostenida por una profunda fe que ha sido fundamental durante los momentos más difíciles.
Antes de regresar a casa, Ignacio pudo vivir además uno de los momentos más emocionantes de todo este camino: ser recibido por el Papa León XIV en una audiencia privada en el Palacio Apostólico del Vaticano, después de recibir el alta médica.
Durante el encuentro, Noelia Arroyo ha asegurado que “Ignacio nos ha tenido en vilo durante todos estos meses y somos muchos los cartageneros que hemos rezado por él. Poder verlo hoy aquí, recuperado, sonriendo y junto a su familia es una enorme alegría y una de esas noticias que nos reconcilian con la esperanza”.
La alcaldesa ha destacado también “la impresionante lección de fortaleza, fe y amor que han dado Ignacio y toda su familia” y ha señalado que “Cartagena se siente profundamente orgullosa de él, porque ha afrontado una prueba durísima lejos de casa y ha regresado convertido en todo un ejemplo de superación”.
Como recuerdo de este regreso, la alcaldesa le ha regalado una medalla de la Virgen de la Caridad, Patrona de Cartagena, para que lo acompañe y lo proteja siempre, y una camiseta del FC Cartagena, otro de los símbolos de la tierra que lo vio nacer y que hoy lo recibe con enorme ilusión y alegría.
Arroyo ha añadido que “después de todo lo vivido, queríamos que Ignacio se llevara dos pequeños pedazos de Cartagena: la protección de nuestra Virgen de la Caridad y los colores de nuestro equipo. Esta es su casa y aquí siempre va a tener el cariño de todos”.
La historia de Ignacio es la de todo un campeón. La de un joven que afrontó una prueba durísima lejos de casa, que nunca perdió la esperanza y que hoy puede volver a Cartagena rodeado de los suyos.

